"Zetas" lanzaron granadas en Morelia para provocar al Gobierno
EFE
Los sicarios del grupo "Los Zetas", que arrojaron dos granadas el pasado 15 de septiembre y asesinaron a ocho personas y dejaron más de 100 heridos en la ciudad mexicana de Morelia, admitieron que su objetivo era provocar al Gobierno.
"Lo que se buscaba era provocar al Gobierno, ese era el objetivo que comprendí", afirmó Juan Carlos Castro Galeana, uno de los detenidos por esos hechos, en una declaración en video, divulgada por la Procuraduría (fiscalía) General de la República (PGR).
La Fiscalía mexicana presentó ayer a los tres presuntos responsables de los atentados de las explosiones del pasado 15 de septiembre en Morelia, capital del estado de Michoacán, quienes fueron capturados después de una llamada anónima en la ciudad de Apatzingan, en el mismo estado.
Los tres presuntos "autores materiales" de las explosiones son Julio César Mondragón Mendoza, Juan Carlos Castro Galeana y Alfredo Rosas Elicea.
En el video sobre el interrogatorio, el sicario afirma que la granada era de fragmentación "como las que usan en el ejército" y que su objetivo no era contra ninguna persona en particular.
"Yo sentía desesperación por deshacerme de ella y prácticamente como que me apaniqué y la arrojé", explica el detenido a las preguntas de un fiscal.
Agregó que después de arrojar la granada corrió hacia donde estaba el vehículo para escapar junto con sus cómplices.
Otro de los detenidos, Julio César Mondragón, dijo que a él le tocó lanzar la segunda granada cerca de la Catedral, y que la arrojó hacia un vehículo que pensó era un auto policial.
Los detenidos habían confesado ser miembros de la organización criminal "Los Zetas" y que operaban en el estado de Michoacán de tiempo atrás.
"Los Zetas" son narcotraficantes y sicarios que inicialmente se encargaban de los asesinatos a sueldo del cartel del Golfo.
La PGR solicitará a la justicia una orden cautelar de arraigo contra los detenidos para confirmar las declaraciones de los detenidos en la investigación.
Morelia fue escenario del primer atentado del crimen organizado contra la población civil, que en este año ha desatado una ola de violencia sin precedentes y ha dejado más de 3.300 asesinatos, según datos extraoficiales de la prensa mexicana.
azc