Microcréditos podrían pagar IVA: Pronafim
Alicia Valverde
En el mediano plazo, los préstamos a los microcréditos podrían pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), como cualquier otro tipo de financiamiento si así lo decide la Secretaría de Hacienda, aunque de no aplicarlo se abaratarían los créditos a la producción, afirmó María del Carmen Díaz Amador, coordinadora general del Programa Nacional de Financiamiento al microempresario (Pronafim).
Para desarrollar al sector de microfinanzas, agregó, se debe tener una regulación adecuada de parte de las autoridades que no inhiba su desempeño, sino por el contrario, lo impulse, para ello, es necesario contar con instituciones sólidas que aprendan a manejar los riesgos, que tengan gerencias de riesgos al interior de su modelo institucional y usuarios que sepan calcular su capacidad de pago y no se sobreendeuden.
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) reconoce la existencia del crédito canalizado a las microfinanzas e incluirá la definición dentro de las instituciones financieras con lo cual deberá constituir reservas.
Al ser reconocida como una institución financiera podemos esperar instituciones más robustas y permanentes en el corto y mediano plazo y la consolidación de las microfinanzas, agregó en entrevista con Excélsior.
“La definición de microcrédito dentro de la CNBV significa que se reconoce a este tipo de créditos y de instituciones, lo que indica que existe transparencia en este sistema”, sostuvo.
Díaz agregó que si bien México llega tarde a las microfinanzas está empezando a retomar las experiencias de países latinoamericanos (Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia) en la administración de riesgos, “lo que significa que estamos abreviando la curva de aprendizaje”. Consideró que tanto la Secretaría de Economía como el Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), el Banco de México y Financiera Rural están trabajando para consolidar al sector.
En los primeros seis meses del año, se han otorgado tres millones de microcréditos en el país, donde el monto promedio otorgado a través de Fideicomiso del Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Finafim) es de cinco mil, mientras que a través de Fideicomiso del Fondo de Microfinanciamiento a Mujeres Rurales (Fommur) es de mil 776 pesos.
Destacó que las instituciones deben tener reservas como una forma de tener mayores soluciones frente a posibles riesgos tanto de pago como voluntad de pago.
La administración de riesgos para microcrédito es diferente a la de otro tipo de crédito como puede ser al consumo o hipotecario, lo cual tiene repercusiones en el corto plazo en la constitución de reservas.
“No es lo mismo constituir reservas para un crédito al consumo aunque sea pequeño, que para un microcrédito o crédito a la producción”, sostuvo.