Promueve Ebrard huertos urbanos
Reuters
Durante el esplendor de los antiguos aztecas, Ciudad de México -entonces llamada Tenochtitlán- era un laberinto de canales y huertos flotantes donde se sembraba maíz y frijoles para alimentar a los pobladores.
En la actual metrópolis de concreto y más de 20 millones de habitantes, el gobierno capitalino promueve la siembra de huertos urbanos, como una forma de reducir el impacto que los altos precios de la comida está teniendo en las familias pobres.
El alcalde Marcelo Ebrard, un izquierdista que se ha hecho popular con iniciativas como rutas para bicicletas, playas artificiales y hasta una pista de hielo pública, ha enviado a expertos en cultivos a poner a funcionar huertas comunitarias, en busca de alternativas a los altos precios en los comercios.
Desde el año pasado han sido plantados unos 20 huertos, algunos de ellos en antiguos basureros, y el Gobierno quiere que sean sembrados al menos otros 20.
"Queremos este plan como un ejemplo piloto detonador de todo el Distrito Federal (Ciudad de México)", dijo el director de la iniciativa, el agrónomo Pedro Ponce.
Los precios de los vegetales en México han subido un 17 por ciento en los últimos 12 meses, según el Banco de México, impulsados por una creciente demanda de alimentos básicos por parte de países en desarrollo de rápido crecimiento, y alzas en los precios de los combustibles y fertilizantes.
En algunos mercados callejeros, donde compran muchas familias de bajos ingresos, los costos de logística y transporte pueden hacer subir aún más los precios.
Los nuevos agricultores urbanos dicen que los tomates, calabazas, coles y frijoles que están produciendo en lotes abandonados y cubiertos de grafitis podrían quitarle algo de presión a los golpeados presupuestos de los mexiqueños.
mvg