Crean premio para librerías
Virginia Bautista
El cierre de librerías en México, cerca del 38 por ciento en la última década, se debe a dos causas fundamentales: la inexistencia hasta hoy de una Ley del Libro que “proteja, incentive y estimule” a la industria editorial en general y a la falta de profesionalización del sector de librerías, “pues, a diferencia de otros países, hemos carecido de una escuela mexicana para libreros.”
Arturo Ahmed Romero, director académico del Instituto de Desarrollo Profesional para Libreros (Indeli), que trabaja desde hace tres años y medio en la capacitación y formación de ese gremio, explica que el mayor índice de desaparición (un 50 por ciento) se da en las librerías independientes, pequeñas y familiares, que representan el 48 por ciento de los 685 recintos establecidos en el país que, a través de sus distintas sucursales, ofrecen un total de mil 200 puntos de venta.
“Los establecimientos pequeños no poseen los recursos económicos para mantener su infraestructura y competir en un mercado abierto, por eso debemos idear actividades que protejan a las librerías, pero que las ayuden también a desarrollarse”, agrega.
Por esta razón, el Indeli y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara acaban de lanzar la primera convocatoria del Premio Nacional de Librería, que otorgará 120 mil pesos para el mejoramiento de infraestructura y ampliación de librerías mexicanas independientes, con no más de tres sucursales y una antigüedad mínima de cinco años.
“Creamos el galardón para que estimule a los dueños de librerías familiares a reflexionar sobre cómo pueden enfrentar su tarea cotidiana de comercialización del libro. Buscamos motivar la creatividad para hacer librerías más competitivas con propuestas comerciales y de comunicación hacia el cliente mucho más agresivas”, señala.
El administrador de empresas, con 35 años de experiencia en el sector editorial, se dice convencido de que la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro que se publicó ayer en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y entra hoy en vigor, será el inicio de un cambio en la comercialización de los libros impresos.
“Hoy las librerías compiten entre sí de una manera desproporcionada, ya que las ubicadas en el centro de la República, especialmente en el Distrito Federal, venden más libros que las de los estados del interior. La razón es el precio. Actualmente, estos establecimientos tienen que absorber el costo del transporte de los ejemplares, lo que motiva un precio diferenciado.
“La Ley ayudará a que las librerías tengan una mejor competitividad entre sí y permitirá también una presencia de autores más variada. Los recintos dedican hoy sus espacios a los best-sellers, porque son los que se venden más rápido por tener mayor publicidad; pero no le dan foro a otros autores importantes, porque deben basar su compra en los libros de mayor desplazamiento. La nueva legislación les dará una posibilidad de crecimiento que no han tenido nunca”, sentencia el titular del organismo que hasta ahora ha capacitado a unos 400 libreros.