DOMINGO 22 de noviembre del 2009

Pide Ejecutivo a la ciudadanía evitar engaños

Ivonne Melgar

MANZANILLO, Col.— El presidente Felipe Calderón llamó a los mexicanos a poner fin a la dependencia energética y a desoír los argumentos que pretenden descalificar la reforma petrolera.

Golpeando el atril con el dedo índice, retomó la defensa de su proyecto legislativo, y se dirigió a quienes hablan del peligro de perder la propiedad de este recurso: “Que nadie pretenda engañar a las mexicanas y a los mexicanos con este tema”.

Al dar el banderazo al inicio de las obras de lo que será la Terminal de Gas Natural de Manzanillo con inversión privada, de capital japonés de 700 millones de dólares, en una planta de la Comisión Federal de Electricidad el mandatario se refirió a “quien afirma que la soberanía nacional se afecta con la reforma”.

“Yo digo”, reviró, “que es exactamente al revés”. Y enseguida planteó: “¿Qué es lo que pone en riesgo la soberanía? ¿Una reforma para producir más gas mexicano o una falta de reforma que nos hace comprar la quinta parte del gas que consumimos de los Estados Unidos?”.

Continuó con el tono de interrogatorio para señalar qué pasará el día en que a Estados Unidos se le acabe el gas y ya no quiera venderlo. “Estamos dependiendo de ellos, por eso la reforma que he propuesto fortalece la soberanía”, insistió.

Luego de enumerar las diversas ventajas que traería la puesta al día de Pemex, Calderón sostuvo que su gobierno está “promoviendo, de veras, una reforma de sentido común”.

Porque se trata, dijo, de una reforma para fortalecer a la paraestatal. “Se han dicho muchas cosas de la iniciativa, pero realmente no hay, verdaderamente, una confrontación o no se ha negado una realidad: la reforma que propongo sí permite producir más petróleo”.

Pronosticó un aumento en el país en 50% el consumo de gas para mediados de la siguiente década, al pasar de casi seis mil millones de pies cúbicos por día a casi nueve mil millones.

En su extenso discurso, de 26 minutos, ofreció argumentos a favor de la construcción de este tipo de obras, en la que participa la trasnacional KMS. Explicó que este gas resulta más barato que el comprado a Estados Unidos.

“Por mucho que se diga y que se quiera engañar a la gente, el hecho de traer gas, incluso desde Perú, o incluso desde Malasia o Indonesia o Australia, por donde pueda llegar por el Pacífico, va a ser incluso más barato que el gas que ahorita México está comprando desde Texas”, expuso.

E insistió que para cubrir la demanda futura de gas, propia del crecimiento económico que se espera para el país, pero sin dependencias externas, se necesita la reforma para producir nuestras propias gasolinas mediante la construcción de refinerías en el Pacífico, Golfo y centro del país.

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