Cibercompras seguras con SaftPay
Octavio Cárdenas
En teoría es tan sencillo como un clic. En la práctica, comprar por internet en México puede ser todo un reto. Por un lado, el tema de la seguridad y los fraudes electrónicos. Por el otro, engorrosos procesos por parte de la tienda virtual, en su afán por evitar un cargo no reconocido.
“Para evitarlos inventan procesos atrás en la operación en línea, para verificar que es realmente el dueño de la tarjeta. Por ejemplo, si la transacción rebasa los dos mil pesos, te llaman para verificar que en realidad eres el titular de la cuenta. También te piden escanear tu tarjeta de crédito e identificación y enviarla por fax o por e-mail, lo que es ‘comida fresca’ para que con esos datos cometan fraude”, explica José de Jesús Hernández, director general de SaftPay México.
Hernández agrega que con el servicio que ofrece la empresa que él dirige todo esto desaparece.
Lo cierto es que las compras en línea no son el común. De acuerdo con cifras del INEGI apenas 8.2 por ciento de los internautas realiza compras en línea. Por ello Hernández se muestra optimista sobre SaftPay, un mecanismo para efectuar el pago de compras realizadas por internet.
“Está enfocado para todos aquellos que no compran por temor a fraude o a que le roben sus datos personales, y a clientes sin tarjeta de crédito”, explica. El sistema es realmente sencillo. SaftPay firma convenios con comercios virtuales y bancos establecidos en México. Así, al momento de realizar una compra y escoger la forma de pago, aparecerá, en estas tiendas afiliadas, la opción de pagar con SaftPay. Pero a diferencia de seleccionar hacer el pago con tarjeta de crédito, el usuario no tendrá que dar sus datos personales ni los de su cuenta.
Con SaftPay recibirá un número y el monto a pagar, para completar la operación desde el portal de internet de su banco, con lo que se conoce como banca en línea.
“Esta enfocado así porque es ahí (en la banca en línea) donde el cliente tiene la infraestructura de seguridad de los propios bancos, que incluyen claves dinámicas a través de los token y el banco es la única entidad que tiene la información de sus cuentas”, dice.
Una vez realizada la transacción, el banco envía un aviso a SaftPay y éste al comercio para que inicie el proceso de entrega del producto, servicio o bien adquirido desde la computadora.
Aunque, de momento, SaftPay tiene únicamente convenios con un banco y una tienda. Pero Hernández asegura que ya están en pláticas con los dos principales bancos el país y con una decena de comercios.
“Hoy está listo con Santander y Club Compras, y estamos en proceso de revisión técnica de otras nueve tiendas.”
Aunque lo cierto es que el modelo es aún perfectible, pues está limitado a usuarios de banca en línea, la cual, salvo un banco, exige el pago de una renta mensual y la cual no puede realizarse desde computadoras públicas, como las que se encuentran en cibercafés y escuelas, ni con conexiones públicas, como las de algunas cafeterías y restaurantes o aeropuertos.
De acuerdo al INEGI de los 20.8 millones de internautas que existen en el país, apenas 34 por ciento lo hace desde el hogar, lo que se supondría son equipos y conexiones seguros.
Sin embargo, esto no le impide a Hernández confiar en el éxito de su modelo. En su primer año en nuestro país la firma espera realizar alrededor de 500 mil transacciones.