MARTES 24 de noviembre del 2009

Mi hija, in vitro

Ana Paola Lara

>Tras 12 años de intentos, Rosalba Moreno Iniesta optó por asistir a un instituto especializado y guardar una esperanza más.

Antes pasó por una institución pública en la que le dijeron que por su edad ya no era candidata para un tratamiento: estaba por cumplir 40 años.

“En una plática de oficina una de mis compañeras me recomendó a un doctor, que tiempo después, curiosamente, otra persona me lo recomendó.

Entonces a mediados de 2004, mi esposo y yo decidimos darnos otra oportunidad, fuimos con el doctor y después de que me hiciera varios estudios, nos informó que existía una buena posibilidad de lograr el embarazo y nos preparó para la fecundación In Vitro”, relató.

Meses después a Rosalba le practicaron un ultrasonido y le dieron la noticia que tanto había esperado durante años: estaba embarazada.

“A pesar de que tuve sangrado y de que tuve que estar en reposo absoluto por seis meses, todo salió bien y ahora ya está en mis brazos mi preciosa hija.”

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