Banxico: la inflación será de 4.25 a 4.75%
Engge Chavarría
El alza en los precios de los productos al consumo será más severa que la del año pasado. Así, el Banco de México (Banxico) modificó al alza sus expectativas de inflación para el resto del año al pasar de entre 3.75 y 4.25 a un rango de 4.25 y 4.75 por ciento.
Guillermo Ortiz Martínez, gobernador del banco central, destacó, que la inflación podría llegar incluso a 5.0 por ciento en el segundo y tercer trimestre.
Al presentar el reporte de los primeros tres meses del año, indicó que las presiones inflacionarias están dadas por los aumentos a escala internacional en los precios de los granos y alimentos, además de los metales y los energéticos.
“El fenómeno de inflación es mundial, pero ciertamente no nos sentimos cómodos con los niveles actuales de inflación.”
Aunque dijo esperar que a partir del cuarto trimestre la inflación muestre una “tendencia claramente a la baja” hacia la meta oficial, “esto es un incremento temporal”, al referirse a la aceleración esperada.
En los siguientes meses es previsible que aumente el precio del maíz blanco, debido a que las compras anticipadas de la próxima cosecha de Sinaloa se han negociado en un nivel 18 por ciento mayor al de la cosecha anterior procedente del Bajío, estimó el funcionario.
“Esto podría presionar las cotizaciones de la harina de maíz y, en consecuencia, las correspondientes a la tortilla”, abundó.
El banco central también recortó su proyección de crecimiento de la economía para este año a un rango de entre 2.40 y 2.90 por ciento (el previo era de 2.75 a 3.25 por ciento) al estimar que la desaceleración en Estados Unidos no sea muy profunda o prolongada.
De acuerdo con el gobernador del banco central, hasta ahora la economía ha resistido “bastante bien” la desaceleración de la Unión Americana.
Aunque reconoció que de presentarse un escenario más adverso, tendría efectos sobre la economía mexicana, como una disminución en el dinamismo de la demanda externa proveniente de EU, menores remesas enviadas por trabajadores mexicanos y mayores dificultades para obtener financiamiento en los mercados internacionales.
Respecto a la política monetaria mencionó que enfrenta un entorno complejo, ya que las presiones inflacionarias se han acentuado y se han elevado los riesgos para el crecimiento de la economía.
Reconoció que la entrada en vigor del nuevo régimen fiscal (IETU) impactó los costos de algunas empresas, por ello es probable incida en sus procesos de revisión de precios.
Banxico seguirá vigilando la evolución del balance de riesgos y dará seguimiento a los efectos que puedan tener sobre los precios las presiones inflacionarias externas y la desaceleración de la actividad económica en México.
El banco central prevé que para 2009 la inflación muestre una trayectoria convergente y hacia la meta de 3.75 por ciento como máximo, por lo que el siguiente año pinta con un mejor escenario.