Zero Fest, música sin barreras
Gabriel Medina
El respeto y la tolerancia reinaron ayer en el Zero Fest organizado por primera vez en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde 44 mil 800 personas de distintos gustos musicales, maneras de vestir, entre ellos emos, roqueros, punks, rastas y fresas se reunieron para ver a sus bandas favoritas.
Hasta el cierre de esta edición aún faltaban por presentarse Smashing Pumpkins y Timo Maas, sin embargo, My Chemical Romance, el grupo de punk de Nueva Jersey, dio uno de los mensajes más importantes de la jornada antes de interpretar su canción Death, alrededor de las 20:00 horas.
“No queremos violencia, así sea contra emos o cualquier otro tipo de persona. La razón por la que estamos aquí es para dar un show de rock”, dijo Gerard Way (voz) provocando alaridos de aprobación entre los emos y sus demás fans.
Entre su público había muchos adolescentes acompañados de sus padres, algunos de los cuales cantaron con sus hijos e intentaron integrarse a su círculo de amigos.
La lluvia y el frío comenzaron a arreciar cuando el grupo interpretó House of wolves.
“Son increíbles, estábamos haciendo un tour muy íntimo en Estados Unidos y no queríamos tomar algún avión, pero surgió la oportunidad de tocar para ustedes, así que lo hicimos porque aquí nos reciben muy bien, los amamos y estamos honrados de tocar en el mismo festival que The Smashing Pumpkins y The Mars Volta”, grito Way.
Welcome to the black parade fue uno de los temas en que más lució la guitarra de Ray Toro. La pasión emo se dejó sentir con I don’t love you, ya que el público la cantó de principio a fin.
Acompañado de una armónica, My Chemical Romance tocó también Teenagers, durante la cual todo mundo saltó contagiado por su pegajoso ritmo, aderezado por el bajo de Mike Way y la batería de Bob Bryar.
Otra de las bandas más esperadas fue sin duda The Mars Volta. El grupo de rock progresivo de Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zavala tocó sobre todo temas de su álbum más reciente titulado The Bedlam in Goliath, que relata su experiencia paranormal con una ouija. Los sonidos estridentes de la guitarra de Omar enloquecieron a sus fans que se retorcieron como poseídos por los mismos espíritus que contactó el grupo estadunidense para crear el dico antes mencionado. La mariguana circuló en cantidades considerables, entre los fans del grupo, deseosos de escuchar más improvisaciones de una de sus bandas favoritas.
Viscera eyes entusiasmó a los seguidores del grupo surgido de las cenizas de At The Drive-In por su poder de improvisación y su potencia. Durante Wax Simulacra, primer sencillo del disco The Bedlam in Goliath, Cedric hizo una impresionante improvisación vocal, mientras Omar lo siguió con su melodiosa guitarra. Goliath fue otro de los temas más celebrados por el público, entre los que abundaron las camisetas con el nombre de la banda. En la parte trasera del escenario, colocaron dos banderas mexicanas orgullosos de sus raíces, lo cual fue celebrado en grande por la gente.
El grupo de dance-punk de Nebraska, The Faint, hizo danzar a las mujeres presentes que presumieron sus mejores pasos de baile en el escenario negro después de la actuación de Austin TV. Enloqueció al público sobre todo la rítmica guitarra eléctrica de Michael Dappen, apodado Dapose. Rockeros, emos y punks fueron unidos por las pegajosas canciones de The Faint, que mezclaron a la perfección rock y música bailable.
El sol le dio la bienvenida al grupo tapatío de electro pop Belanova, y a pesar de que había hombres entre su público, predominaron las mujeres. Aunque les aventaron algunos vasos al escenario, Denisse Guerrero supo controlar a la audiencia. Belanova interpretó temas como Por ti, durante el cual, las parejas se abrazaron melosamente. También tocaron Cada que, y aunque recibieron unos pocos chiflidos, muchos hombres se unieron a sus novias y amigas para cantar pop y temas como Rosa pastel, Miedo y Baila mi corazón.
El grupo regiomontano que fusiona rock pop y electrónica, Kinky, liderado por Gil Cerezo (voz), tocó canciones como León. Gil dedicó a todos los vírgenes del lugar Soun de mi primer amor. “Esta va dedicada a todos los quintitos. Ya vi que muchos levantaron la mano por allá atrás”, dijo antes de reírse.
Por la noche la afluencia al bar Zero, cuyas paredes estaban echas de hielo bajó bastante por el frío que se sentía afuera, sin embargo cuando el sol quemaba los cuerpos de más de 40 mil personas, las filas eran interminables, ya que la curiosidad los orilló a dejar de escuchar música con tal de conocer un bar tan novedoso.
Alrededor de las 16:00 horas comenzó a llover, pero ni el agua ni las recurrentes fallas técnicas impidieron que las más de 40 mil personas reunidas hasta las 17:00 horas se entregaran en cuerpo y alma a sus grupos favoritos.
La cita musical comenzó a las 14:00 horas con la actuación del grupo Le Baron, en el escenario negro, cuando el sol aún quemaba fuerte y tocaron canciones como Inmóvil y Amo.
La Gusana Ciega, el grupo mexicano de rock pop integrado por Daniel Gutiérrez, Jorge Vilchis, Germán Arroyo y Luis Ernesto Martínez, emocionó a sus escasos fans que comenzaban a llegar al escenario rojo con canciones como La balada del hombre corriendo. Los problemas técnicos que tuvieron fueron pasados por alto por su público.
El regiomontano Chetes, vestido de azul y barba crecida, con un look un tanto hippie, tocó algunas canciones de su nuevo disco Efecto Dominó, que saldrá a la venta el próximo martes. Pero lo que más emocionó a sus fans fue cuando interpretó Completamente. El olor a cannabis inundó el lugar cuando el ex integrante de Zurdok y Vaquero tocó Que me maten y algunos de sus detractores presentes aprovecharon el título de la canción para gritar “Sí que lo maten” (risas).
Cuando apareció Miranda! hubo quien prefirió irse, mientras que sus fans más fieles se quedaron en el lugar y bailaron eufóricos temas como Yo te diré, El profe y Sentimetal.
Ely Guerra cantó apasionada, como siempre, su fusión de rock y pop en el escenario rojo y sus fans masculinos miraron embelesados su sensual vestuario compuesto por una vaporosa blusa negra y un diminuto brasiere rojo.
Por momentos su voz dejó de escucharse y en otro instante una amplificador hizo un terrible ruido que lastimó los oídos del público, pero eso no impidió que le aplaudieran canciones como Ojos claros, labios rosas y Más bonita.
Vestidos de charros y con una máscara de calavera de dulce, Austin TV tocó sus estridentes y emocionantes sonidos enfocándose sobre todo en su disco más reciente titulado Fontanabella. Más adelante cambiaron sus vestuarios y se pusieron su tradicional disfraz de árboles.