Cuestionan uso de excedentes
Roberto Jiménez
Lejos de beneficiar a la sociedad en su conjunto, los elevados ingresos que ha captado el país en los últimos años por concepto de la venta de crudo se han quedado en las manos de políticos, gobernantes y el sindicato petrolero, denunció Ramón Galindo.
El presidente de la Comisión de Desarrollo Municipal del Senado de la República cuestionó el uso que se ha dado a los excedentes petroleros de 2003 a la fecha, ya que no hay transparencia en los recursos entregados a las entidades federativas, sólo una escasa rendición de cuentas y la discrecionalidad en su aplicación.
“Me queda en duda el concepto de que el petróleo es de todos los mexicanos”, indicó. “Me parece que ha sido de los políticos, del sindicato petrolero y de los gobernadores, porque no tengo la certeza de que realmente los recursos de Pemex estén siendo de la sociedad”.
El senador observó que entre 2003 y 2007, las entidades federativas captaron 93 mil 406 millones de pesos vía excedentes petroleros.
“La intención es llamar la atención sobre la cantidad tan grande de recursos que se ha transferido a los estados desde 2003 y hasta 2007”, afirmó, “de ese total se han auditado no más de 12 mil millones”.
En 2006, de 23 mil 770 millones de pesos destinados al Fideicomiso para la Infraestructura en los Estados (FIES) y al Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), sólo se auditaron dos mil 741 millones de pesos, es decir, 12 por ciento del total, detalló.
Frente a la demanda permanente de mayores fondos por parte de los gobiernos estatales, la opacidad en la rendición de cuentas y en la auditoría de gastos genera una gran incertidumbre, resaltó Galindo.
Esta semana, añadió el senador, se presentará un punto de acuerdo en la Cámara Alta para solicitar a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) amplíe la cobertura y alcance de las auditorías que se aplican a los excedentes petroleros transferidos a los estados a partir del ejercicio correspondiente al año 2007.
Señaló que de acuerdo con la propia ASF, los más de 93 mil millones de pesos entregados a los estados entre 2003 y 2007 constituyen una de las áreas más opacas en materia de transparencia y rendición de cuentas.
El punto de acuerdo, dijo Galindo, también exhortará a la Secretaría de Hacienda y a Banobras a pormenorizar los montos transferidos a los estados por concepto del FIES y del FEIEF, así como las obras en las que se invirtió de 2003 a la fecha.
“Ya he recibido expresiones de otros senadores que se van a sumar a este asunto”, mencionó, “porque somos muchos quienes tenemos dudas sobre la forma en que se ha estado gastando una cantidad tan grande de dinero”.
Para Orlando Suárez, director de Prospectiva y Sectores de la consultora Aregional, las finanzas públicas se han visto fortalecidas debido a los altos petroprecios, pero no se ha logrado concretar un impacto positivo entre la sociedad.
“Ha faltado capacidad para aprovechar los altos precios del petróleo”, afirmó.
El analista advirtió que debido a que cada año se modifican las reglas sobre el reparto de los excedentes petroleros, no existe un control estricto sobre el uso que se le da a ese dinero.
El senador Ramón Galindo afirmó que en el marco de la discusión actual de las reformas para Pemex, el tema de la renta petrolera cobra una importancia especial para que realmente se constituya como una palanca de desarrollo para el país.
“La falla está un poco en que no hay una delimitación exacta de qué obras de infraestructura o de equipamiento son las que se deben financiar con estos recursos extra que reciben las entidades”, dijo.
De acuerdo con el senador Ramón Galindo, y con base en datos del documento Ingresos petroleros y gasto público, elaborado por Fundar-Centro de Análisis e Investigación, se destinaron 124 millones de pesos para la construcción de un estadio de beisbol en Chihuahua, mientras que en Nuevo León se gastaron 29.5 millones de pesos en la adquisición de astas para banderas.
En el Distrito Federal, continuó, se utilizaron 275 millones de pesos en la remodelación de la primera sección de Chapultepec y en labores de remozamiento de sus lagos.
En Durango se reportó el uso de 2.5 millones de pesos para el mantenimiento del Teatro Ricardo Castro y el Teatro Victoria, mientras que en Coahuila se aplicaron 30.4 millones de pesos para remodelar la Plaza de las Tres Culturas.
“No negamos la relevancia de esas obras”, subrayó Galindo, “sí consideramos que no necesariamente son prioritarias desde la óptica de las carencias de infraestructura”.
Hasta ahora, la Auditoría Superior de la Federación no cuenta con elementos para comprobar el buen uso de ese dinero, dijo.
El senador agregó que resulta indispensable fortalecer la rendición de cuentas, el ejercicio eficiente del gasto en general, pero en específico de los excedentes petroleros como medida para combatir los rezagos que impiden mejorar la calidad de vida de los mexicanos.
“Nuestra preocupación, porque estos recursos se supone que no son para gastarlos, sino para invertirlos”, comentó, “son producto del petróleo que es de todos los mexicanos y deben estar orientados a generar a su vez más recursos”.