Alerta CFE que trabajadores la ponen cerca de la quiebra
Alejandro Sánchez y Aurora Zepeda
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) entregó a la Cámara de Diputados un diagnóstico en el que revela un pasivo laboral de 241 mil 243 millones de pesos en perjuicio del organismo al cierre de 2007.
El principal problema, señala el texto y así se lo hicieron saber representantes de la CFE a la Comisión de Seguridad Social de San Lázaro, está en el contrato colectivo de los trabajadores.
“El diagnóstico deriva lo siguiente —advierte el documento entregado a finales de febrero pasado—: la inviabilidad de mantener el sistema como actualmente se encuentra, ya que el pasivo laboral representa, al cierre del mes de diciembre de 2007, 62.4% del total de los pasivos de la empresa y 31.6% de los activos totales”.
En el informe, la CFE también advierte que “no existe la solución al problema de pensiones. Se requiere establecer una estrategia de largo plazo de la empresa y el Sindicato (Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana, SUTERM) de la cual deriven líneas de acción”.
Miguel Ángel Navarro, presidente de la comisión legislativa, explicó ayer a Excélsior que las medidas deben enfocarse a modificar el contrato colectivo de los empleados cuanto antes, como un asunto de prioridad de Estado.
“Hay que hacer un ajuste a la realidad”, enfatizó.
—¿Eso significa acotar las prestaciones de los trabajadores?, se le preguntó.
—Que se ajusten a la realidad antes de que la CFE se declare en quiebra.
Las pensiones y jubilaciones de los empleados son el principal factor que expande el boquete financiero. “Si no se hace nada, las futuras generaciones pagarán las consecuencias. ¡Y no podemos ser tan irresponsables!”, manifestó.
“Es muy grave porque vemos un pasivo que se proyecta a más de 200 mil millones de pesos, considerando a los más de 50 mil trabajadores en activo y a los más de 27 mil pensionados que hoy en día existen. De hecho, ellos (los jubilados) se llevan 40% de la nómina”, añadió.
El diputado por el Partido de la Revolución Democrática indicó que México es el “país de los pasivos” porque la constante se repite en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y Luz y Fuerza del Centro, entre otras dependencias y gremios.
En un encuentro a finales de febrero con el director de Finanzas de la empresa estatal, Francisco Javier Santoyo Vargas, Miguel Ángel Navarro aseguró que en México el pago de las pensiones es completamente desigual, lo que genera inconformidad entre la sociedad.
Esta situación, añadió, “tenemos que abordarla a cabalidad y readecuar el marco normativo para lograr un equilibrio en todos los sistemas pensionarios.”
“Los mexicanos reclaman tarifas pensionarias más justas, por lo que debemos profundizar en el análisis para lograr equilibrios en todos los esquemas de nuestro país”, abundó.
El funcionario de la Comisión Federal de Electricidad destacó que el presupuesto asignado a la paraestatal —que tiene las responsabilidad de electrificar 99% del territorio mexicano: 75% de la población total del país— es insuficiente para cubrir todas sus necesidades.
Puso como ejemplo que tan sólo para el pago de servicios personales, pensiones y jubilaciones, se destina 17 % del total del presupuesto, lo que representa más de 39 mil 225 millones de pesos.
“28 mil 435 millones corresponde a la nómina del personal activo, mientras que diez mil 789 millones son para el pago de pensiones y jubilaciones”, reconoció.
Cada año, la limitante de recursos plantea un nuevo reto para la CFE: por un lado tiene que cumplir con sus metas de operación y, por otro, con sus obligaciones laborales, expuso ante los diputados.
Según un comparativo incluido en el análisis, en 2008 se redujeron todavía más los recursos de la empresa, lo que genera una presión para fondear las pensiones.
El gasto programable autorizado por la Cámara de Diputados ascendió a 196 mil 518 millones de pesos y presenta un faltante presupuestal de 35 mil 812 millones en el renglón de pagos a Petróleos Mexicanos (Pemex), 568 millones en servicios personales, 81 millones en materiales y suministros y más de 36 millones en servicios generales, se lee en el texto.
El pasivo laboral, a diciembre de 2007, ascendió a 241 mil 243 millones de pesos, es decir, 15.9 veces la nómina integrada anualizada (total) de la CFE. De lo anterior, 58% corresponde a los pagos de salarios de los trabajadores en activo y 42% a pensionados.
En dicha empresa se tiene derecho a una pensión bajo las siguientes condiciones: 100% del salario con 25 años de antigüedad y 55 de edad; 100% del salario con 30 años de antigüedad (25 para mujeres), sin requisito de edad. “La mayoría de trabajadores entra a trabajar alrededor de los 20 años de edad”, puntualizó el diputado.
Hace 15 días, Excélsior publicó una de las prestaciones que más afectan a la paraestatal: CFE destinó en año y medio cuatro mil 400.3 millones de pesos para el IMSS, que incluyen la aportación de la empresa y la que debería corresponder al trabajador.
Así lo estipula el Contrato Colectivo de Trabajo, en su cláusula 60: “La CFE pagará al IMSS las cuotas correspondientes a los trabajadores, en los términos de la Ley del Seguro Social y de sus reformas”.
El Contrato Colectivo de que gozan los electricistas también prevé otras prestaciones, como los fondos de Previsión, de Ahorro, de Habitación y Servicios, y Separación Voluntaria, entre otras.
El Fondo de Ahorro tuvo un costó para la paraestatal de dos mil 650 millones de pesos en 18 meses.