Se ubican los precios en rango aceptable
Nancy Díaz
Lejos de las amenazadoras cifras de inflación que llegaron a proyectarse tan pronto comenzó 2008, el Banco de México dio a conocer que los precios generales al consumidor aumentaron por debajo de lo esperado.
De acuerdo con el banco central, la inflación a lo largo de los primeros 30 días del año se limitó a 0.46 por ciento. Este incremento no sólo fue menor con respecto a los aumentos aplicados en el mismo mes de 2006 y 2007, sino que resultó menor a la proyección promedio del mercado. Y es que los analistas esperaban en promedio que la inflación mensual fuera de 0.52 por ciento.
La máxima autoridad monetaria detalló que con este incremento, la inflación en términos anuales terminó en niveles de 3.70 por ciento, lo que significó 0.06 puntos porcentuales por debajo del nivel reportado al cierre de diciembre de 2007.
El crecimiento de la inflación general, menor a lo esperado, fue consecuencia principalmente del comportamiento en las cotizaciones de las tortillas de maíz, las cuales experimentaron un importante repunte en el mes de enero de 2007.
Con ello, la inflación subyacente, la cual mide el incremento en los precios eliminando aquellos de mayor volatilidad, fue de 0.40 por ciento. Este resultado generó una inflación subyacente anual de 4.06 por ciento, esto es, 0.08 puntos porcentuales por debajo del dato presentado en diciembre pasado.
Al contrario de lo esperado, los precios que registraron mayor incremento fueron los relacionados con la vivienda. Este subíndice reportó una inflación de 0.80 por ciento a lo largo de enero, seguido por el subíndice de alimentos, bebidas y tabaco, el cual aumentó 0.62 por ciento.
Edgar Camargo, economista en jefe de Bank of America, advirtió que los elevados precios del acero y el cemento, fue lo que detonó el incremento en el subíndice de la vivienda. De hecho, advirtió que este comportamiento hacia la alza se podría repetir en los próximos meses.
El economista no se mostró preocupado, toda vez que recordó que tanto el Banco de México, como gran parte de los analistas, habían previsto “presiones inflacionarias” durante el primer semestre.