Según la Encuesta Nacional de la Dinámica de Hogares, 2006, Jalisco es el estado con mayor violencia contra las mujeres. En ese año, más de 35% de los partos fueron por cesárea, cuando el máximo permitido por la Norma Oficial Mexicana es 20 por ciento
El 14 de agosto de 2007, el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social (CEIDAS) publicó en Excélsior el texto: “Jalisco, violencia contra las mujeres”. En este documento se identificaron, entre otros problemas, que Jalisco ocupaba el primer lugar en violencia sexual y económica contra las mujeres; además, es la segunda entidad con peor tasa de cobertura en vacunación y ocupa el cuarto lugar nacional con más muertes por SIDA. En este nuevo documento, CEIDAS analiza, con base en la información oficial disponible, los avances y retos identificados en los últimos años en materia de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en Jalisco. Debe recordarse que en Jalisco había en 2005 un total de 6,752,113 habitantes, de los cuales casi 145 mil vivían en localidades de menos de 100 habitantes y, otros 453 mil, en localidades entre 100 y 999 habitantes. En estas localidades, el Conapo identificó que en 2005 vivían más de 33 mil personas en “muy alto grado de marginación”; y otras 193,794 en “alto grado de marginación”. Es importante destacar que más de dos millones 600 mil personas viven en Guadalajara y, si se suma su Zona Metropolitana, se llega a un total de casi 4 millones 100 mil personas, lo que implica que cerca de dos terceras partes de la población de la entidad están concentradas en la Zona Metropolitana de Guadalajara. A ello hay que agregar que en 2006, de los más de 150 mil nacimientos registrados en la entidad, 29 de cada 100 (45 mil) fueron en el municipio de Guadalajara; más 14% en Zapopan y Tlaquepaque.
1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre. El primer objetivo planteado por la ONU es erradicar la pobreza extrema y el hambre. En Jalisco, en 2005, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), el porcentaje de población en pobreza alimentaria era de 10.9%, es decir, 735 mil 980 personas en el estado padecían esta situación. En dicha entidad la pobreza alimentaria se situó en ese año por debajo de la media nacional, que era en 2005 de 18.2%; sin embargo, las desigualdades intermunicipales son importantes, pues mientras en Guadalajara el porcentaje de población en pobreza alimentaria era de 4.5%, en Juchitlán o Lagos de Moreno, el indicador fue de 21 y 22 por ciento. Adicionalmente debe considerarse que, de acuerdo con el Coneval, en 2005 41.6% de la población vivía en condiciones de pobreza de patrimonio, es decir, más de 2 millones 800 mil personas pobres. Otro de los Objetivos del Milenio es reducir la proporción de personas por debajo del nivel mínimo de consumo de nutrientes. En Jalisco, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, en 2006, 2.7% de los niños menores de 5 años tenían prevalencia de bajo peso (18 mil 205), colocando a la entidad en el lugar 29 con menos infantes en esta condición. Por otra parte, sólo 7.6% de los menores en este grupo de edad tenían prevalencia de baja talla o desmedro (51 mil 245), ubicando a la entidad en el lugar 27 con menor porcentaje de niños en situación. Debe destacarse que, de acuerdo con INEGI, en 2006, en Jalisco, 60 de cada mil niños que nacieron en la entidad (9 mil niños en total) pesaron menos de 2.5 kg, peso establecido como el mínimo aceptable al nacimiento por la Norma Oficial Mexicana.
2. Lograr la enseñanza primaria universal. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, el principal objetivo educativo en el mundo consiste en lograr que los niños y niñas puedan lograr un ciclo completo de enseñanza primaria. En función de lo anterior debe señalarse que en Jalisco la cobertura en educación primaria se estancó pues de acuerdo con las estadísticas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) registradas en el documento Cifras del Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos, la cobertura en este nivel educativo retrocedió de 91.5% a 89.8% entre el año 2002 y el año 2006. Con este retroceso, la entidad se situó como el último lugar nacional en este indicador.
Además, el estado de Jalisco ocupa el 8º lugar nacional con menor eficiencia terminal en este nivel educativo: mientras que en el año 2002 la eficiencia terminal era de 88%, al año 2006 se avanzó sólo al 90.2%, quedando detrás de estados como Tabasco, Veracruz y Guanajuato. Por otra parte para cumplir la meta 2.B de los ODM, que busca asegurar que para el año 2015 todos los jóvenes de 12 años ingresen a la enseñanza secundaria, deberá reducirse el porcentaje de deserción y de promover la eficiencia terminal. De acuerdo con la SEP, en el ciclo escolar 2002 – 2003, el porcentaje de deserción en secundaria fue de 9.2%; para el ciclo escolar 2005 – 2006 la deserción era de 8.6%, situando a la entidad como el 6º lugar nacional con mayor deserción. En este mismo periodo, aunque aumentó la eficiencia terminal en secundaria pasando de 72.0% a 74.9%, Jalisco se situó en el 6º lugar nacional con menor eficiencia terminal en este nivel.
3. Promover la equidad de género y la autonomía de las mujeres. En el estado de Jalisco no se ha logrado promover la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en los puestos de elección pública. En el Congreso Estatal solamente 4 de 40 diputados locales son mujeres (sólo 10.0% de los escaños en el Congreso). A su vez, en la entidad de los 30 municipios solamente hay 1 presidenta municipal (3.3% de los municipios). Y en el Congreso Federal, de los 29 diputados sólo 4 son mujeres.
4. Reducir la mortalidad infantil. El cuarto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio es reducir en dos terceras partes la mortalidad de los niños menores de cinco años. En el estado de Jalisco, las cifras presentadas por el Primer Informe de Gobierno Federal muestran que hay algunas mejoras en estos indicadores. Mientras que en el año 2000 la tasa de mortalidad infantil fue de 17.8 casos por cada 1000 nacidos vivos (2, 481 muertes), en el año 2007 fue de 13.9 casos por cada 1000 nvr (1,734 defunciones), sin embargo, aunque la cifra es inferior a la media nacional (que es de 15.7 casos) existen grandes diferencias intermunicipales.
Mientras que Guadalajara, tenía en 2005 una tasa 6.97 casos por cada 1000 nvr (similar a la de Estados Unidos), en el municipio de Bolaños la tasa de mortalidad infantil fue de 57.93 casos (similar a la de India); y la del municipio de Mezquitic fue de 76.66 casos (similar a un país como Ghana). Por otra parte, para cumplir con esta meta, el gobierno estatal deberá mejorar las cifras de los esquemas completos de vacunación en niñas y niños en edad preescolar, pues de acuerdo con el Primer Informe de Gobierno Federal, entre el año 2000 y el año 2007 la cobertura de vacunación disminuyó pasando de 98.0% a 94.2%, situando a la entidad como el último lugar nacional en este servicio.
5. Mejorar la salud materna. El quinto objetivo planteado por la ONU es mejorar la salud materna. De acuerdo con el documento Indicadores de Resultado 2001-2005, de la Secretaría de Salud, en 2001 la tasa de mortalidad en la entidad fue de 39.35 muertes por cada 100 mil nacidos vivos; en 2005 la tasa creció a 41.49; y de acuerdo con el Primer In- Según la Encuesta Nacional de la Dinámica de Hogares, 2006, Jalisco es el estado con mayor violencia contra las mujeres. En ese año, más de 35% de los partos fueron por cesárea, cuando el máximo permitido por la Norma Oficial Mexicana es 20 por ciento.
También fue en 2005 la segunda entidad con menor porcentaje de mujeres que son usuarias activas de métodos de planificación y, en 2006, se situó como la cuarta con más casos de VIH-sida. forme del Gobierno Federal, para el año 2007 apenas se logró regresar a los niveles registrados 6 años atrás, con una tasa de 39.1 casos por cada 100 mil nacimientos casos (48 defunciones anuales). Esto implica un estancamiento de 6 años sin avances en este indicador. Otro de los temas relacionados con la mortalidad materna es el número de partos atendidos por cesárea; según la OMS, hay tres veces más probabilidades de morir por un parto por cesárea que por uno natural, por lo que el reto está en lograr un mayor número de nacimientos naturales.
Así en Jalisco no se ha logrado avanzar mucho pues mientras que en el año 2001 31.8% de los partos fueron atendidos por cesárea (44 mil 409 partos), para 2005 el porcentaje sólo logró reducirse en 1%, pasando a un 30.9% de los partos atendidos (38 mil 654 casos); y para 2006, el INEGI registró un importante incremento a 36.5% de partos por cesárea, lo cual supera con mucho el límite permitido por la Norma Oficial Mexicana la cual establece un máximo aceptable de 20%. Debe señalarse además que de acuerdo con el INEGI, en 2006 sólo 82 de cada 100 mujeres que parieron fueron atendidas por un médico; sin embargo, las diferencias al interior de la entidad son abismales pues mientras que en Guadalajara el porcentaje de atención médica durante el parto supera el 90%, en un Municipio como Mexquitic se llegó en 2006 apenas al 65%, y en el cual 75% de las mujeres que tuvieron a un hijo lo hicieron en su propia vivienda.
6. Combatir el VIH–sida, el paludismo y otras enfermedades. Otro de los objetivos planteados por la ONU es combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades. Para lograr este objetivo, se deberá atender una problemática en especial: el diagnóstico de nuevos casos de VIH – SIDA entre jaliscienses. En este sentido, cifras del Registro Nacional de Casos de SIDA, indican que la entidad ocupa el cuarto lugar nacional por más casos acumulados de SIDA (9 mil 911), después del Distrito Federal, Veracruz y el Estado de México Más allá de las Metas del Milenio La Encuesta sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 (ENDIREH), señala que Jalisco ocupa el primer lugar nacional en violencia contra las mujeres, y desagregado por tipos de violencia, ocupa también el primer lugar en violencia económica, emocional y sexual, así como el segundo lugar nacional en violencia escolar y violencia en pareja.
Asimismo, es una de las entidades con menos avances en legislación para la protección de las mujeres, pues no se tipifica el delito de violaciones entre cónyuges, la violencia familiar no es causal de divorcio y al abuso sexual se le denomina “atentado al pudor”, lo que constituye una visión lejana a los principios de derechos humanos de los instrumentos internacionales que nuestro país ha adoptado.





