MORELIA. ¿“A dónde van cabrones”? Así, con tono brusco y amenazante, empuñando armas largas, policías estatales de Jalisco detuvieron el convoy donde viajaba Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien cerca de las 14:00 horas regresaba de Jiquilpan, donde participó en un mitin.
Integrantes de la comitiva partidista que acompañaba al fundador del PRD revelaron a reporteros que los agentes jalicienses estaban en un retén y se pusieron en alerta al ver juntas cinco camionetas con placas de Michoacán y el Distrito Federal.
El asunto en primera instancia resultó sorpresivo para los perredistas y fue el propio Cárdenas Solórzano quien acabó con la tensión al asomar su cabeza por la ventanilla de la Suburban en la que viajaba.
Los policías reconocieron a quien tres veces ha sido candidato presidencial y bajaron las armas; notoriamente apenados, ofrecieron disculpas.
Dicen quienes acompañaban a Cuauhtémoc Cárdenas que en el trayecto de La Barca, Jalisco, a Zacapu, Michoacán, el perredista recibió una llamada del gobernador Emilio González Márquez para secundar las disculpas ofrecidas por los policías.
El ex jefe de gobierno del Distrito Federal continuó con su gira de apoyo a los candidatos a diputados federales postulados.
Cárdenas fue inquirido sobre el incidente; sin embargo, Fabiola Alanís Sámano, lideresa estatal perredista, “lo rescató”.
Alanís Sámano ofreció a comunicadores dar una versión de los hechos, pero no lo hizo.




