Ofreció cooperación a los países que cerraron sus fronteras cuando México vivía alerta por la influenza
CANCUN. Al inaugurar la reunión internacional sobre las lecciones aprendidas sobre la influenza, el presidente Felipe Calderón aseguró que aun cuando México fue satanizado y tuvo que pagar un costo, informar con la verdad, salvó miles de vidas.
Definió que ahora la prioridad es contar con una estrategia global efectiva para superar el virus, cuyos brotes pueden surgir en cualquier momento y lugar
“Hago un llamado a la comunidad internacional a cerrar filas para que prevalezca el interés y el beneficio de todos en la producción de la vacuna, que todos los países podamos tener acceso a ella, en especial, los menos desarrollados, porque esta es una hora de solidaridad, esta es la hora de la humanidad”, expuso.
Habló de la necesidad de formular respuestas globales para eventuales y próximas pandemias. Y sugirió a la Organización Mundial de la Salud (OMS) cambios en la comunicación acerca de las fases de alerta
“Que la información sea, precisamente, eficaz y no genere incomprensión, distorsión o discriminación como la que nosotros sufrimos”, recordó Calderón.
Agradeció a los países que, pese a presiones políticas, apoyaron a México. Pero también recordó que hubo reacciones adversas de gobiernos de otras naciones que hoy afrontan la epidemia, en alusión implícita a Argentina, Ecuador y Cuba.
“Hay países que cancelaron vuelos mexicanos, que impidieron la entrada de mexicanos, que cancelaron partidos de futbol de equipos mexicanos y que hoy tienen serios problemas de epidemia con el A H1N1”, señaló sin mencionar a qué casos se refería.
“Nosotros”, comparó Calderón, “los mexicanos responderemos con lo que pedíamos: solidaridad, comprensión y cooperación para enfrentar esta contingencia”.
Al ofrecer ayuda médica y experiencia, el mandatario federal sostuvo que en México se actúa como lo señalara el escritor cubano José Martí.
“Porque aquí creemos en este bello poema de un gran poeta como fue José Martí: cultivo una rosa blanca en julio como en enero para el amigo sincero que me da su mano franca. Y para aquél que me arranca el corazón con que vivo, cardo ni ortiga cultivo; cultivo una rosa blanca”, citó.
Reveló que hubo resistencias de gobiernos estatales para reconocer la existencia de contagios.
Pero destacó que una lección de entonces fue que la salud está por encima de intereses económicos y políticos.
“Para muchos en el mundo México, precisamente porque estábamos informando con la verdad, fue y se convirtió en un lugar satanizado”, admitió.
Sin embargo, argumentó que al difundir sin ocultamiento lo sucedido, se abrió paso a la prevención aquí y en otras naciones, “a pesar de los costos que implicó el informar con transparencia y conresponsabilidad”.
Enumeró que igualmente la estrategia mexicana permitió que “muchos médicos en el mundo vieron con otra perspectiva a sus pacientes” y asignarles el tratamiento adecuado.
“Y sé que eso salvó miles de vidas, sé que eso permitió, precisamente, que se tomaran medidas preventivas o que se activaran los programas de emergencia en otros países”, ponderó Calderón.
Calificó de dramático el momento en que las calles se vaciaron por una sociedad que, sin acciones disciplinarias de autoridad, respondió con madurez, logrando la actual fase de control de la enfermedad, detectada hasta ahora en diez mil 984 personas.





