Cobraban por derecho de piso a comerciantes ubicados en zonas de Nuevo León, Coahuila y Durango
MONTERREY.— Con la detención del llamado zar de la piratería en Nuevo León, Gabriel Ayala Romero, El Gaby, y 13 de sus cómplices se puso al descubierto la red de protección que brindaban Los Zetas, brazo armado del cártel del Golfo, a los puesteros de esta capital.
De acuerdo con información militar, Los Zetas, comandados por Heriberto Lazcano, cobraban a quienes vendían mercancía apócrifa en Monterrey un derecho de piso que mensualmente les reportaba ganancias superiores a los 25 millones de pesos.
Se reveló que esa organización delictiva recaudaba dinero entre los comerciantes de productos pirata en los lugares conocidos como mercados de pulgas en zonas no sólo de Monterrey, sino de Coahuila, Durango y Veracruz. Por ello obtuvieron más de 200 millones de pesos en ocho meses.
Según la investigación de inteligencia militar, el dinero era entregado por Ayala Romero a un hombre que el Ejército tiene identificado como El Toño, quien a su vez servía de enlace para hacer llegar las ganancias al grupo de sicarios del cártel del Golfo, el cual es liderado por Heeriberto Lazcano.
Ayala Romero, por su desempeño como cobrador, fue premiado con una camioneta último modelo, es decir, por la eficiencia en el cobro de derecho de piso en Nuevo León, indican las indagatorias.
Ayer se informó que fueron decomisadas cinco toneladas de material apócrifo, así como consolas de reproducción de audio y video, 103 torres de quemadores, 400 mil pesos, 12 celulares y siete aparatos de radiocomunicación.
La mercancía fue incautada en cateos realizados en diversos inmuebles que formaban parte de la red de producción y distribución de piratería controlada por Los Zetas.
También los militares desmentelaron diez laboratorios y bodegas donde se encontraban discos compactos con música y películas, así como software apócrifo.
En los puestos de mercados ambulantes y de pulgas del primer cuadro de la capital del estado esos productos se comercializaban a un precio que iba de los 20 a los 40 pesos, según la popularidad o actualidad del material.
Junto con El Gaby fueron detenidos Juan Enrique de la Cerda Villarreal, El Quique; Javier Solís Segovia; Gilberto Salas Marín; Marco Antonio López Solís; Guillermo Jordán García; Alejandro Ríos Montemayor, El Ríos; Daniel Amaya Martínez, El Dany; Said Jiménez García, El Chino, y Oswaldo Espino Martínez, El Buba.
Así como Humberto Espinoza Domínguez, El Beto; Antonio Ríos Ramos, El Toño;José Ángel Solís Jalomo y Set Pérez González, El Set.
A esta banda se le decomisaron además cinco mil 700 portadas de CD, una máquina para cortar etiquetas, una impresora en serie y una computadora portátil, así como dos mil 200 kilos de mariguana, cuatro vehículos y una pistola calibre nueve milímetros.
Otra vez una llamada anónima alertó a las autoridades, ahora sobre movimientos extraños en una bodega ubicada en el cruce de las calles Juan Álvarez y Luis Mora, donde se reportó que con frencuencia eran vistos hombres armados.
Ante el arribo de los agentes, un hombre corrió al interior de la bodega para alertar a sus compañeros. Sin embargo, olvidó cerrar el portón, y los militares aprovecharon ese descuido para ingresar.
Ayer, El Gaby y sus cómplices fueron consignados ante un agente del Ministerio Público Federal por diversos delitos, por lo que fueron ingresados al penal de Topo Chico, informó la Procuraduría General de la República.




