El sacerdote dijo que el nombre de Silvia ha recorrido todo el mundo y se ha quedado guardado en el corazón y la conciencia de todos
En el último adiós a Silvia Vargas, el sacerdote Mario Contreras Martínez aseguró que si la misa se hubiese oficiada en el Zócalo capitalino se habría llenado, porque los mexicanos son solidarios ante el dolor y la injusticia.
En la capilla Lorraine del Panteón Francés de San Joaquín, ante familiares y amigos, la mayoría ataviados de blanco, el padre Contreras dijo que el nombre de Silvia ha recorrido todo el mundo y se ha quedado guardado en el corazón y la conciencia de todos.
En medio de aplausos, familiares y amigos dieron el último adiós a Silvia Vargas Escalera, mientras su madre Silvia Escalera aseguró que el amor crecerá a pesar del tiempo y la distancia.
Ante el maestro Nelson Vargas y Silvia Escalera, así como sus hijos Nelson y Fernando, el ministro de la Iglesia Católica dijo que Silvia siguió el camino de Jesús, porque también el hijo de Dios fue asesinado y fue crucificado, "ahora nos sacrifican como en aquellos tiempos".
Planteó que ahora Silvia es un ángel que ha de consolar a su familia, "ahora es la misión de Silvia darles fortaleza, porque son los momentos más difíciles de su vida".
El padre Mario Contreras dijo que Silvia también ha alzado la voz y ha dicho que hay que enderezar el sendero, "porque no podemos continuar con ese mal que está acabando con la vida de mucha gente".
Silvia Escalera dio también un último mensaje a su hija, de quien dijo, "ahora mira a través de los ojos de Dios".
En medio de aplausos en señal de despedida de amigos y familiares, reiteró que a pesar de la distancia, el amor perdura.
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