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Las sospechas de irregularidades en diversas corporaciones policiacas han motivado que el Ejército —u otras policías— intervengan para atajar el fenómeno. El 17 de marzo de 2007, 500 militares y agentes federales tomaron la Secretaría de Seguridad Pública de Tabasco, 11 días después de que Francisco Fernández Solís, titular de esa dependencia, sufriera un atentado. Foto: EFE/Archivo
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28-Noviembre-2008

La Policía secuestra... su propia credibilidad

Lemic Madrid

Las ineficientes estrategias reactivas para atajar el crimen, la corrupción y la infiltración de la delincuencia provocan que los ciudadanos califiquen reprobatoriamente la confiabilidad que las corporaciones despiertan

SUPLEMENTO 100 DÍAS...

Agentes federales involucrados en secuestros, ex subprocuradores vinculados con redes de corrupción, altos representantes de Interpol-México acusados de filtrar información clasificada a narcotraficantes... Éstos podrían ser algunos de los hechos recientes que han generado que los mexicanos acrecienten su desconfianza en las corporaciones policiales del país, al grado de que la reprueban en este rubro.

En el documento Programa Nacional de Seguridad Pública 2008-2012 —al que Excélsior tuvo acceso— se establece que los mexicanos dan una calificación reprobatoria de 5.9 (en una escala de 0 a 10) a las instituciones encargadas de prevenir el delito, garantizar la seguridad pública y mantener la paz social.

En el documento elaborado por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, encabezada por Genaro García Luna, se advierte que la población mexicana acudiría a pedir auxilio a la policía sólo como última opción.

“La policía mantiene una imagen desfavorable entre la población nacional. En la valoración comparativa con distintas instituciones del país, se ubica entre aquellas a las que la sociedad confiere menores niveles de confianza”, revela el informe entregado a la Presidencia de la República el pasado 26 de noviembre.

La actuación de Lorena González Hernández, elemento de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, podría ser uno de los factores que ha generado que caigan los índices de confianza en este conjunto de corporaciones.

Investigaciones federales señalan que esta mujer, presuntamente, era la estratega de la banda de secuestradores identificada como La Flor, conformada por los supuestos responsables del secuestro y homicidio de Fernando Martí Haik, de 14 años de edad, delitos que detonaron una movilización ciudadana en pro de la seguridad y en contra de la impunidad.

El expediente laboral de González Hernández señala que los impuestos ciudadanos fueron utilizados para pagarle a esta mujer un sueldo mensual de 40 mil 725 pesos, cuando trabajaba como subinspector de la Coordinación de Inteligencia para la Prevención.

La Secretaría de Seguridad Pública reconoce en su informe que la corrupción entre servidores públicos “es uno de los grandes problemas a nivel mundial. De acuerdo con el más reciente estudio de Transparencia Internacional, el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2008, ubica a México en el lugar 72 de 180 países en los que se midieron los correspondientes niveles de corrupción.

“Sólo en el Continente Americano, México se ubica en el sitio 14 de 32 países en los que el IPC realizó sus mediciones. Esta decimocuarta posición es compartida con los países de Trinidad y Tobago, Perú y Surinam”.

El programa nacional elaborado por la SSP, con base en las propuestas del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad (ANSJL, firmado el pasado 21 de agosto y cuya primera fase está por concluir), reconoce que en los últimos años se ha optado por un esquema de reacción policial contra la delincuencia, en detrimento de otros mecanismos como la prevención.

Dicha estrategia, advierte el documento de la Federación, ha resultado insuficiente para inhibir las actividades ilícitas y la operación de los grupos delictivos, ya que éstos han sufrido una serie de transformaciones en su actuación criminal que los asemeja cada vez más a una empresa, en su lógica y logística.

“Por años, la atención al problema de la criminalidad ha representado una de las más importantes preocupaciones del gobierno y de la sociedad. El modelo tradicional de actuación policial basado en políticas, estrategias y esquemas reactivos (que sólo entran en operación una vez que se ha consumado el hecho delictivo, para aprehender a los criminales y procurar su castigo) no cumplió con las expectativas de mejorar las condiciones de seguridad en el país.

“La percepción social de riesgo incrementó su presencia en la funcionalidad social y en la vida cotidiana. Esto ha implicado la modificación de hábitos y conductas colectivas e individuales, de las formas en que los ciudadanos se relacionan unos con otros, y también del tipo de vínculos que la sociedad establece con la autoridad.

“Ante la inseguridad del entorno, la población ha optado por hábitos de autoprotección y prevención, tanto para sus personas como para sus bienes”, señala el documento en poder de este diario.

Sin embargo, otras instituciones nacionales también resultan reprobadas: los partidos políticos reciben una calificación de 5.6; los diputados, de 5.7, y los sindicatos obtienen 5.9.

De acuerdo con una encuesta de victimización —incluida en el programa nacional— en las zonas urbanas 72.5% de los entrevistados afirmó sentirse inseguro en la localidad donde vive.

Los lugares en los que se percibe mayor inseguridad son el transporte público (78.2%) y las calles (73.8%). En contraparte, los más seguros fueron “la casa” y “el trabajo”, con 81 y 61.9%, respectivamente.

La percepción de inseguridad también ha influido en el estilo en la vida de la población. Alrededor de 13.5% de los mexicanos afirmó que la criminalidad ha afectado su calidad de vida y ha provocado el cambio de algunos hábitos: más de la mitad afirmó haber dejado de usar joyas, salir de noche y llevar dinero en efectivo; entre otras acciones y actitudes de autoprotección.

La siguiente tabla muestra las calificaciones —en una escala del 0 al 10— que los ciudadanos le dan a diversas instituciones mexicanas, en lo que respecta a la confianza:

¿usted en quién confía?

Esta gráfica consigna qué porcentaje de la población latinoamericana confía en las instituciones que se enumeran:

enfermedad continental

Fuente: Consulta Mitofsky, Encuesta de confianza en las instituciones, promedios anuales 2007, citada en el Programa Nacional de Seguridad Pública. * Reporte nacional noviembre de 2007 a octubre de 2008

Fuente: Latinobarómetro 2007, citado en el Programa Nacional de Seguridad Pública.

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