MORELIA.— Clara Ochoa Valdez, directora del Consejo Estatal de Población de Michoacán, afirmó que 58% de los jornaleros migrantes son menores de edad en el flujo migratorio anual al campo de la entidad, tanto de naturales como de Guerrero, Oaxaca, Estado de México y hasta de Centroamérica.
Son 100 mil los jornaleros agrícolas en la entidad de los que 58 mil son niños.
Al instalar la mesa Bases para la implementación de una política de atención a la migración interna de jornaleros agrícolas, la funcionaria estatal dijo que los 58 mil menores habitan en condiciones infrahumanas, aunque los datos al respecto son insuficientes, explicó Ochoa Valdés.
El Consejo Estatal de Población, la Secretaría del Migrante y el Fondo de Población de las Naciones Unidas, que encabeza Sandra Samaniego Breach, harán un diagnóstico, cuyos resultados estarán listos a fines de 2009, para conocer el número de jornaleros agrícolas que hay en Michoacán y la problemática que enfrentan, en lo que están implicados muchos niños.
Salud, educación, trabajo, desarrollo social y vivienda serán los temas a notificar en ese estudio. Son 50 las instituciones involucradas en el proyecto.
La funcionaria consideró en entrevista que el uso de los medios electrónicos y el internet está facilitando que se creen extensas redes de prostitución infantil “y de consumidores de este tipo de comercio tan terrible”, mediante la que se monta el turismo sexual, sobre todo en las playas.
Calificó el problema como grave, “pero lo importante es saber que hoy este fenómeno es más grave que antes”.
Detalló que existen redes de pedófilos, que cuentan con muchos recursos, y “sectores de población que caen en la depravación”. Las familias que pierden a sus hijos jamás vuelven a verlos, porque quienes caen en estas redes mueren antes de los 20 años, víctimas de drogadicción, violencia y enfermedades de transmisión sexual.
No hay datos ni cifras oficiales del tráfico de menores en México, indicó la funcionaria estatal, pero los estados pobres resultan más vulnerables a esta situación y el tráfico de órganos.
Los riesgos de desaparición, violación, explotación y muerte de menores de edad son latentes, advirtió.




