En los hospitales privados y públicos, los familiares de las víctimas están consternados. El dolor se percibe a flor de piel y sólo con tocar el tema, madres, padres, hermanos e hijos de las víctimas rompen en llanto.
La joven Carmen Liliana Rico, de 19 años de edad, fue a presenciar el Grito acompañada de su hermanita Ana María y con otros amigos.
Estudiante de bachillerato, Carmen Liliana hoy está en coma; perdió ya una pierna y los médicos hacen esfuerzos para salvarle la otra.
Su tía, Lourdes Rico López, es quien se acerca a los reporteros para condenar el hecho y reflexionar sobre la tragedia: “Es una niña de 19 años que apenas empieza su vida... y privarla de sus piernas, de que no pueda realizar nada... no sabemos cómo está, su otra hermana está en el infantil el Hospital Infantil—, tiene un agujero en la pierna”, dice entre sollozos y muestra el rostro descompuesto por la ira y el dolor.
Platica que destrozaron la vida a su sobrina y a sus padres: “Es una hija de familia, muy apegada a sus padres, ajena a cualquier conducta antisocial”, remata.
Los hospitales públicos de Morelia estaban en paro al momento de la tragedia en el Centro Histórico; hoy operan de manera normal, no hubo resistencia de los paristas para atender a quienes llegaron, por decenas, en ambulancias de la Cruz Roja y de Protección Civil.
Esteban Cervantes, subdirector médico del Hospital Infantil, dijo que aún están hospitalizados diez niños con heridas diversas: “Estamos atendiendo a diez pacientes, víctimas de este atentado tan lamentable. Son seis niñas y cuatro niños. El rango de edad va desde un año hasta 14”, comentó el médico.
Uno de los pequeños es Ángel Uriel García, de 13 años, quien convalece en una cama de terapia intensiva: “Es el paciente más delicado y miembro de una familia con otros cinco lesionados del mismo evento”.
Ángel Uriel ya fue resucitado una vez: “Es un paciente que está fracturado, con hemorragias internas... inclusive ya fue sacado por el equipo médico de terapia de un paro cardiaco; él es nuestra mayor preocupación”, comentó el doctor Cervantes.
Los otros niños internados en el Infantil tienen lesiones que van desde esquirlas incrustadas en el cuerpo, fracturas y pérdida parcial de algunos dedos.




