El gobernador confirma al menos 50 heridos; el Ejército vigila toda la ciudad y se cancela el desfile militar
MORELIA, Mich. Luego de la ceremonia del Grito de Independencia, en el centro histórico de Morelia se registraron dos explosiones en medio de la gente que acudió a la ceremonia, lo cual dejó un saldo oficial de tres muertos y hasta 50 heridos.
La primera explosión ocurrió alrededor de las 23:05 horas, sobre la plancha de la plaza Melchor Ocampo, ubicada a un costado de la Catedral, a unos 100 metros del balcón principal de Palacio de Gobierno.
El segundo estallido fue en la esquina formada por la avenida Madero Poniente y la calle Andrés Quintana Roo.
Entre las víctimas fatales están un hombre y una mujer; ambos presentaban heridas en el rostro y el abdomen, provocadas por esquirlas de artefactos explosivos.
La mujer que pereció estaba junto con al menos 15 personas heridas, en la plaza Melchor Ocampo. Cabe destacar que en el mismo sitio la organización Antorcha Campesina mantiene un plantón desde hace más de un año, por lo que el lugar estaba abarrotado.
En la segunda escena del crimen, a tan sólo cinco cuadras de Palacio de Gobierno, murió el varón. Además, al menos cuatro mujeres y otros cinco hombres resultaron heridos.
La tercera víctima murió a bordo de una ambulancia, aunque no ha sido revelada su identidad ni su sexo. Fuentes policiales confirmaron que durante la noche se recibió una serie de llamadas anónimas para advertir de las amenazas de bomba.
Más de mil 500 efectivos militares y policías de los tres órdenes de gobierno fueron desplegados en toda la capital michoacana luego de lo ocurrido. El Ejército y la Marina mandaron reforzar la seguridad de todas las instalaciones estratégicas, hidroeléctricas, Infiernillo y La Villita, así como Petacalco y El Puerto.
Todas las discotecas y bares de la ciudad fueron desalojados para extremar las medidas de seguridad. También la Casa de Gobierno fue resguardada por elementos militares. Además, policías de tránsito municipal y elementos del Ejército mexicano acordonaron las calles que comunican con la avenida Madero.
Policías ministeriales y estatales llegaron para apoyar y evitar que curiosos entorpecieran las labores de auxilio.
La confusión reinó entre los ciudadanos que acudieron a la verbena popular, pues todo se había desarrollado con normalidad y hasta el clima resultó benévolo.
Después de lo ocurrido, en los alrededores todo era inquietud e incertidumbre; hombres, mujeres, todos querían hablar con sus familiares para confirmar que se encontraban a salvo.
La gente caminaba apresurada para dejar el primer cuadro de la capital michoacana.
No se tiene precedentes de hechos similares en la historia de Michoacán, donde desde hace cuatro años se libra una batalla entre bandas de narcotraficantes por el control de la plaza.
El gobernador Leonel Godoy anunció la cancelación del desfile conmemorativo del 16 de septiembre y todas las actividades que con este fin estaban programadas.
El Ejecutivo estatal informó que hasta la una de la mañana de este martes sólo tenía la confirmación de tres personas muertas y 50 lesionadas, nueve de ellas de gravedad. Señaló haber recibido diversas llamadas de solidaridad por parte de gobernadores y del presidente Felipe Calderón, originario de esta entidad.
Sobre lo ocurrido, el presidente Felipe Calderón advirtió que su gobierno redoblará esfuerzos para apoyar al estado y al gobernador Godoy en la investigación de los hechos, con el fin de desterrar la criminalidad y la violencia que la entidad padece.
Así se dio a conocer a través de un comunicado distribuido en la madrugada de este martes en Palacio Nacional, en medio de los festejos de Independencia.
La celebración del 15 de septiembre se vio alterada una vez que el Presidente recibió el reporte de lo ocurrido en Michoacán.
Calderón y su gabinete de seguridad permanecieron en el piso tres de Palacio durante una hora y 20 minutos, con el fin de analizar lo sucedido.
Y así se consignó en dicho comunicado: “Tan pronto como tuvo noticias de los hechos, el Presidente de la República se comunicó con el gobernador de Michoacán y sostuvo una reunión con el secretario de la Defensa Nacional, el secretario de Marina, el secretario de Seguridad Pública y el director del Cisen, en Palacio Nacional, donde giró las instrucciones necesarias para proceder de inmediato al esclarecimiento de lo acontecido, así como a la búsqueda de los posibles responsables”.
Calderón bajó al patio central de Palacio sólo durante media hora, con el fin de saludar a una parte de los invitados.
Con el rostro desencajado, el mandatario federal optó por la retirada, de nueva cuenta, a las oficinas de Palacio, al tiempo que los integrantes del gabinete de Seguridad no volvieron a incorporarse a la cena.
En el comunicado oficial no se ofrecieron mayores detalles de lo que se denominó “los acontecimientos de violencia ocurridos en la ciudad de Morelia, Michoacán, durante la celebración del Día de la Independencia”.
En el texto se indica que el gobierno de la República “manifiesta su más enérgica condena” y envía su más sentido pesar a los familiares de las víctimas, así como su deseo de recuperación a los heridos.
“Actos tan cobardes y reprobables como los ocurridos merecen el repudio de la sociedad entera y la reacción inmediata de las fuerzas del Estado mexicano para castigarlos conforme a derecho”, se externa en el comunicado.
Con información de Ivonne Melgar



