Felipe Calderón propone hacer un concurso para que los ciudadanos denuncien los trámites más engorrosos
El presidente Felipe Calderón propuso organizar este mes un concurso ciudadano de denuncia de los trámites más inútiles y engorrosos de la administración pública federal.
En la presentación del Programa Especial de Mejora de la Gestión 2008-2012, se comprometió a impulsar “un cambio de actitud” en los servicios gubernamentales, a fin de eliminar la burocracia y reducir, a un mínimo de tres mil, los cuatro mil 200 trámites aplicados ahora en las oficinas del gobierno.
Reunido con el gabinete legal, en el Salón de la Tesorería del Palacio Nacional, el mandatario federal habló de tomar acciones que conviertan al suyo en “un gobierno sensible” a las necesidades de los mexicanos, para que las dependencias sean vistas “como aliados de sus problemas” y no como “un estorbo”.
Calderón citó a su mentor político, el desaparecido ideólogo y líder del PAN, Carlos Castillo Peraza, para definir que un buen gobierno es “aquel que le hace perder el menor tiempo a los ciudadanos”.
Explicó que el citado programa tiene los objetivos de “maximizar la calidad de los bienes y servicios” prestados por el gobierno; incrementar la efectividad de las instituciones públicas y continuar en el programa “de austeridad, racionalidad y disciplina en el ejercicio del gasto”.
Ofreció, así, cambios que garanticen una administración caracterizada por la eficiencia, rapidez y amabilidad.
Y en ese contexto, instruyó al titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP), Salvador Vega Casillas, a identificar los trámites que nada aportan a la ciudadanía.
Fue entonces que planteó la idea de que sean los propios usuarios y servidores públicos quienes definan dónde está el problema: “Premiemos al ciudadano que nos denuncie el peor trámite en la administración pública, el trámite más inútil, el más engorroso, un trámite que verdaderamente nos haga conscientes de lo que estamos haciéndole perder en tiempo y en dinero a la sociedad”.
Hubo aplausos del auditorio, unos 500 asistentes, todos funcionarios gubernamentales. Enseguida Calderón bromeó: “Creo que va a haber muchos… Espero que no declaren vacante el concurso, también por alguna cuestión de procedimiento o porque no lo autorizó alguna secretaría”
Consideró que es poco el tiempo para conseguir un gobierno más ágil: “Seis años parecen mucho, pero no lo son. En diciembre, transcurrirán los dos primeros años de gobierno, y para entonces debemos tener ya una renovada actitud”.
Calderón detalló que este proceso de eliminación de trámites inútiles sería parte de un proceso de más largo plazo, sustentado en “una premisa de regulación cero”, para evaluar la eficacia y el sentido de todas las reglamentaciones y normas.
“Y si éstas no son validadas o simple y sencillamente nadie se acuerda de ellas, pues simplemente busquemos la manera de darlas porderogadas.”
Insistió en la importancia de su propuesta. “He girado instrucciones a la Subsecretaría de la Función Pública a que organice ese concurso. Y lo digo, absolutamente en serio, acerca de cuál es el trámite más inútil de la administración pública, y tendremos ahí varios que serán candidatos, seguramente, a ser eliminados, y también para que preparen en el mediano plazo una regulación base cero”.




