Los hermanos Noé e Israel Caña Ovalle, Marco Antonio Moreno y Lorena Gonzáles Hernández son los implicados en el caso Martí
Los cuatro presuntos integrantes de la banda de secuestradores “La Flor”, vinculados en el secuestro y asesinato del joven Fernando Martí, fueron presentados a la prensa en la Fiscalía Central de Procuración de Justicia del Distrito Federal.
Los hermanos Noe e Israel Caña Ovalle, presuntos guardias de los secuestrados; Marco Antonio Moreno, supuesto ladrón del auto donde fue hallado el cuerpo del menor; y Lorena Gonzáles Hernández, sospechosa de dirigir la logística de los falsos operativos, donde la organización plagiaba a sus víctimas, son las personas detenidas por la Procuraduría General de Justicia capitalina (PGJDF).
Por la mañana, autoridades de México anunciaron el lunes la captura de cinco presuntos responsables del secuestro y muerte del hijo adolescente de un empresario, un caso que ha incrementado la presión sobre el Gobierno para combatir la inseguridad que azota al país.
La Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México dijo que el supuesto líder de la banda de secuestradores "La Flor", un ex policía de nombre Sergio Ortiz, estaba en custodia en un hospital de la ciudad tras haber recibido un balazo.
"Este sujeto es una persona que perteneció a la desaparecida Dirección de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia", dijo el procurador Miguel Mancera, citado en un comunicado.
Otras cuatro personas, entre ellas una mujer que supuestamente operó un falso retén policial donde se llevó a cabo el secuestro, así como dos hermanos que habrían cuidado del joven de 14 años Fernando Martí, durante su cautiverio, también se encuentran bajo custodia. Varios policías ya habían sido arrestados en el caso Martí.
El cadáver del adolescente, hijo de un conocido empresario de la capital, fue hallado en agosto dentro de un automóvil pese a que 20 días antes su padre había pagado un millonario rescate.
El caso causó mayor indignación entre los mexicanos y obligó al presidente Felipe Calderón a convocar a su gabinete de seguridad a una reunión de emergencia y anunciar que su Gobierno duplicaría esfuerzos para "limpiar" al país de la delincuencia.
México sufre la descontrolada violencia de los cárteles del narcotráfico y una creciente ola de delitos y secuestros, en medio de impunidad con una arraigada corrupción y deficiencias en el sistema judicial y carcelario.
En los últimos años han sido secuestrados desde personas comunes hasta prominentes banqueros y figuras públicas.
Este delito aumentó en casi un 40 por ciento entre el 2004 y el 2007, según cifras oficiales.
Con información de Reuters.
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