Los tres presuntos sicarios del grupo conocido como Los Zetas que supuestamente participaron en la decapitación de 12 personas
Los tres presuntos sicarios del grupo conocido como Los Zetas que supuestamente participaron en la decapitación de 12 personas en la ciudad de Mérida, Yucatán, serán privados temporalmente de su libertad mientras se les investiga por estos hechos.
Un juez federal concedió ayer una orden para mantener bajo arraigo, hasta por 40 días a Víctor López García, Manuel de Jesús Pot y Juan Camacho Coronado.
Hay que recordar que los tres presuntos integrantes de Los Zetas fueron detenidos el pasado 29 de agosto cuando circulaban por la carretera Mérida-Cancún, a bordo de una camioneta tipo Escalade.
Tras un enfrentamiento armado, elementos de la Policía Federal interceptaron la camioneta en la que se encontraron diversas armas de alto poder de fuego, palas, picos y un hacha con rastros de sangre.
Al realizar las primeras investigaciones se vinculó a los tres detenidos con los 12 cuerpos decapitados de la ciudad de Mérida; el homicidio, señalan las indagatorias, podría estar vinculado a ritos de ocultismo que realizan grupos del narcotráfico en esa entidad.
Con las declaraciones ministeriales de los tres presuntos narcotraficantes, elementos de la Policía Federal aseguraron tres inmuebles en los que, presuntamente, se registró el homicidio múltiple.
El primer inmueble se encontró en calle Urano número 124-B, colonia Villas Tiral, donde habitaban Juan Camacho Coronado, alias El Chino, Víctor López García, alias El Güero o La Vicky, Manuel Jesús Pot Ek, alias El Tiburón y la esposa de Víctor López.
Los primeros informes federales señalan que “el lugar presuntamente era utilizado como área de operación de la organización criminal y centro de ritos religiosos donde adoraban a la Santa Muerte”.
La segunda inspección se registró en una bodega de materiales para construcción ubicada en la calle de Chichén, esquina Edzna, en la colonia Zona Industrial; en este lugar, presuntamente guardaban los vehículos que utilizaban para realizar sus actos ilícitos.
En la investigación también se inspeccionó una palapa que se localiza en las inmediaciones del paraje conocido como Los Girasoles, en cuya área, los miembros de la organización presuntamente utilizaron para incinerar las cabezas de los cuerpos decapitados en el estado de Yucatán, el pasado 28 de agosto.
Durante la inspección de este predio, que se realizó en coordinación con la Subprocuradría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), se encontraron un colchón de tamaño individual y dos sillas metálicas.




