En conversación vía telefónica, los presidentes Felipe Calderón y George W. Bush bautizaron como “Iniciativa Mérida” a la futura estrategia de México y Estados Unidos contra el narcotráfico.
A las 6:45 de ayer ocurrió el enlace entre la Casa Blanca y residencia oficial de Los Pinos en señal del formal inicio de la batalla legislativa que el mandatario del vecino país emprende para conseguir el dinero que financiaría el hasta ahora llamado Plan México.
Calderón y Bush intercambiaron reconocimientos mutuos por lo hecho en la materia y buscar la viabilidad económica de la Iniciativa Mérida, denominada así en referencia al encuentro sostenido entre ambos en marzo, en la capital yucateca para perfilar esto que ya celebran como “una nueva etapa” de la cooperación antinarco.
Se trata de la transferencia de recursos estadunidense para la adquisición de tecnología de punta, entrenamiento y equipos que “el gobierno de Estados Unidos podría proveer para contribuir a los esfuerzos de México”, se detalló en el comunicado oficial mexicano sobre este acuerdo binacional.
En la conversación, el mandatario estadunidense confirmó al mexicano que iniciará la búsqueda del sí del congreso para financiar el arranque de la estrategia con 500 millones de dólares para el año fiscal de 2008.
Al detallar los pormenores de la Iniciativa Mérida, el gobierno de Calderón informó a través de un comunicado de la Cancillería, que esta cooperación multianual busca canalizar recursos por un total de mil 400 millones de dólares.
“Los recursos son parte de la Iniciativa Mérida contra la delincuencia organizada transnacional que se basa en la responsabilidad compartida, la reciprocidad, la confianza mutua y el respeto a la soberanía y jurisdicción de cada Estado”, se explicó en el boletín oficial.
En Los Pinos se insistió en la importancia de adoptar el nombre definitivo de la estrategia, toda vez que sus acciones nada tienen qué ver con el Plan Colombia, que en su momento incluyó apoyos directos de militares estadunidenses en el territorio de ese país sudamericano.
Al explicar Patricia Espinosa, secretaria de Relaciones Exteriores, el acuerdo México-Estados Unidos contra el narcotráfico y la farmacodependencia aseguró que nuestro país no se comprometió a nada con la Unión Americana.
En conferencia de prensa realizada en la sede de la Cancillería, Patricia Espinosa aseguró que los recursos, de ser aprobados por el congreso de Estados Unidos, se utilizarán para equipos informáticos, tecnológicos y seguridad de investigación técnica para ambos países.
La canciller aseguró que este acuerdo no incluye la participación de empresas privadas o asesores de los Estados Unidos, ni tampoco la presencia de tropas o empresas en las acciones que se emprendan para combatir el crimen organizado en el territorio nacional.
"Mi gobierno no es un gobierno que se habitúe a ignorar los problemas o esconderlos... no se meten abajo de la alfombra, hemos enfrentado problemas que tienen que ver con la seguridad y con la lucha contra el crimen.”
Felipe Calderón
Presidente de México




