La Procuraduría de los Derechos Humanos exigió a Vicente Guerrero cerrar la llamada Escuela de los horrores
LEÓN. “Me vale wilson”. Con esas palabras, el alcalde de León, el panista Vicente Guerrero Reynoso, respondió a la críticas que tanto la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guanajuato (PDHG) como los partidos políticos de oposición han hecho a las clases de tortura que se imparten a los cuerpos de policía de la ciudad.
“A mí me vale wilson. Yo sé que estoy bien en lo que hago”, enfatizó el edil, quien estalló contra reporteros durante una rueda de prensa,donde los calificó de amarillistas y de descontextualizar el trabajo de su administración.
“Aquí no están dañanado al alcalde, están dañando y generando una mala imagen en la ciudad”, dijo el también propietario de una cadena de pizzerías en la urbe.
Acompañado por el titular de Seguridad Pública, Álvar Cabeza de Vaca, quien aseguró que la tortura es un tipo de capacitación que se lleva a cabo en todas las corporaciones policiacas del país, Vicente Guerrero insistió en que no pudieron haber sido torturados los elementos de la policía, ya que su participación fue voluntaria.
“Yo estoy tranquilo, duermo muy bien”, subrayó el edil de León.
La Procuraduría de los Derechos Humanos de Guanajuato (PDHG) exigió al presidente municipal de León terminar con la llamada Escuela de los Horrores y con las clases de tortura que ahí se imparten a los cuerpos policiacos de la ciudad.
La PDHG dio un plazo perentorio de 24 horas al gobierno panista, reveló la secretaria general de la PDHG, Patricia Margarita Manrique Valadéz.
En la misiva dirigida al alcalde Vicente Guerrero Reynoso, como medida precautoria, con el número de oficio STL-1578/08, se le advierte que debe hacer lo necesario para suspender las prácticas de tortura.
“En el marco de su competencia, realice las acciones necesarias para que suspendan las prácticas de tortura, así como cualquier otro acto que denigre la dignidad humana que se emplee en las prácticas de entrenamiento de los grupos policiales del municipio de León que han sido difundidos por diversos medios de comunicación”, reza el exhorto.
Según la secretaria general de la PDHG, las investigaciones continúan tanto en el caso de la golpiza dada el pasado 21 de marzo a un detenido por parte de elementos de la Policía Municipal, como con las enseñanzas a los integrantes del Grupo Especial Táctico de León.
Así, mientras los partidos políticos de oposición en Guanajuato piden la destitución del alcalde Vicente Guerrero por avalar el uso de la tortura, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) respalda totalmente la llamada Escuela de los Horrores.
Los dirigentes del Partido Verde, de la Revolución Democrática y del Revolucionario Institucional, así como de Convergencia y del Partido del Trabajo, coincidieron conjuntamente en que el Congreso del estado debe revocar el mandato constitucional del alcalde, por avalar conductas delictivas.
Los líderes políticos de oposición exigieron la renuncia el director de Seguridad Pública de León, Álvar Cabeza de Vaca, y el director de la Policía Municipal, Carlos Alfonso Tornero Salinas.
La líder del Partido Verde en Guanajuato, Beatriz Manrique Guevara, solicitó a la Procuraduría General de la República (PGR) atraer el caso, ya que la comisión de delito fue en un predio federal, sin contar con que es un conflicto de intereses en el ámbito local.
“Hay una posible comisión de delito por parte de las autoridades que de manera pública han avalado estas conductas, es por eso que pido la atracción del caso por parte de la PGR porque seguramente, aquí en las investigaciones judiciales, nos topemos con conflicto de intereses”.
El presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Miguel Ángel Chico Herrera, exigió tanto a Vicente Guerrero, como a su secretario de Seguridad, Álvar Cabeza de Vaca, que, por dignidad, renuncien a sus cargos.
“Vicente Guerrero ha demostrado que le queda verdaderamente grande el cargo de presidente municipal, es una vergüenza que sea alcalde de León; se tienen que ir él y sus mandos policiacos”.
El dirigente estatal del partido del sol azteca, José Luis Barbosa Hernández, dijo que la remoción del cargo se pedirá al Congreso del Estado inmediatamente se deslinden responsabilidades tras la investigación judicial, pero por ahora, deben salir los titulares de seguridad de León para que no obstaculicen a la misma justicia.
Tras reunirse con el alcalde panista y empresarios locales, el presidente de Coparmex León, Aurelio Martínez Velázquez, justificó el uso de los tormentos por parte de la policía leonesa.
“Queremos una policía capacitada al precio que sea”, destacó el líder empresarial, quien un día antes había criticado al régimen por la utilización de tortura en sus cursos policiales.
“Si derechos humanos dice que está mal, yo le pregunto: si un delincuente mata a un ciudadano ¿Derechos Humanos va a defender al muerto?”, cuestionó Aurelio Martínez.
Por su parte, integrantes del Ayuntamiento de León manifestaron su fastidio ante las actitudes prepotentes y sospechosas del secretario de Seguridad Pública, Álvar Cabeza de Vaca Appendini, de quien, dijeron, omite informar sobre operativos policiacos pese a las constantes arbitrariedades.
El regidor independiente, Aarón Soto, lamentó la actitud del secretario de Seguridad, de quien, dijo, carece de tacto y de preparación, por lo que debería dejar ya el cargo.
“Hay dos cosas que cuestan en la vida, los gustos y los errores. Si fue un gusto o un error que Álvar asuma su responsabilidad y que se vaya”, sentenció.





