Condiciona el Presidente el retorno a los cuarteles a la depuración de policías y ministerios públicos
Al recibir ayer en Los Pinos a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, el Presidente de la República le aseguró que en su estrategia de combate al narcotráfico, las Fuerzas Armadas sólo participan de manera “subsidiaria”, aunque condicionó el regreso del Ejército y de la Marina a sus bases a una depuración en las filas de las corporaciones policiacas y de los ministerios públicos.
Es la primera vez que el jefe del Ejecutivo considera temporal la presencia de militares en la lucha contra la delincuencia organizada.
“La participación del Ejército y la Marina es una labor subsidiaria que, en la medida en que avance, precisamente, la organización de las instituciones civiles en su capacidad de combate al crimen, será cada vez más esporádica”, planteó.
En un acto al que acudieron diplomáticos mexicanos y de representaciones extranjeras, activistas y defensores de derechos humanos resaltó la ausencia del titular de la CNDH, José Luis Soberanes; sí asistió el comisionado Emilio Álvarez Icaza, de la CDHDF—, el Presidente señaló a la delincuencia como la principal violadora de esas garantías.
Calderón ofreció combatir a la delincuencia respetando los derechos humanos. Y definió como indispensable el apoyo de gobernadores, alcaldes, legisladores y sociedad civil para “depurar y fortalecer los cuerpos policiacos y el Ministerio Público en todo el país, a fin de que el apoyo de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la criminalidad sea cada vez menos necesario”.
Sostuvo que con la violencia de las armas, los delincuentes “acallan vidas inocentes” de periodistas, jueces, soldados, marinos, policías. Y aprovechó ahí para enviar condolencias a los familiares y compañeros del coronel de infantería Fortino Castillo león, asesinado ayer en Parácuaro, Michoacán.
Arbour suscribió con el gobierno mexicano un acuerdo de colaboración y confió en que se harán y aplicarán las reformas necesarias para que se apliquen los principios internacionales en derechos humanos que México ha ratificado ante la ONU.
“Estoy muy alentada por la determinación expresada por el Presidente en promover los estándares más altos de derechos humanos en México. Reitero mi compromiso, y el de mis colegas, tanto en México como en Ginebra, para asistir al gobierno y a la sociedad civil en superar los retos y aprovechar las oportunidades para una vida con seguridad y libertad para todas las personas en México”, detalló.
Posteriomente, en una reunión con senadores de la República, Louise Arbour destacó que los militares, al participar en la lucha contra el narcotráfico, “deben estar bajo la vigilancia de alguna autoridad civil” y deben tener “responsabilidad ante los sistemas de justicia civiles” y responder ante ellos, en caso de violar la ley.
“Estas son decisiones políticas que se deben tomar, pero yo sólo les planteo mis ideas dentro de un marco de derechos humanos para la protección de los civiles” apuntó.
Arbour rechazó que el respeto a los derechos humanos sea obstáculo para garantizar la seguridad.





