Acusan a AMLO desabotear un acuerdo con los priistas para que la reforma se debatiera durante tres meses
Por unanimidad, el pleno del Consejo Nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) aprobó que a partir de este domingo todos los legisladores de su partido, locales y federales, así como ediles de los ayuntamientos, inicien un ayuno a fin de lograr un debate público para analizar la reforma en materia energética planteada por el gobierno del presidente de México, Felipe Calderón.
Además del ayuno, se acordó continuar con las movilizaciones de simpatizantes alrededor del Senado de la República y de los congresos estatales tendientes a concretar el referido debate, acciones que, de acuerdo al máximo órgano de dirección política del PRD “deben ser respaldadas también por todas las direcciones estatales y municipales del partido del sol azteca”.
Las anteriores medidas fueron propuestas al seno del Consejo Nacional en su sesión extraordinaria de este sábado, por el coordinador parlamentario del PRD en el Senado, Carlos Navarrete, quien luego de que fue votada a favor dicha propuesta por los integrantes del órgano de dirección perredista, puntualizó que el resolutivo aprobado obliga a todos los consejeros asistentes o no a la sesión extraordinaria del consejo a dar cumplimiento a lo mandatado.
La intención, dijo, es que el ayuno inicie este domingo y confió en que la respuesta de los legisladores de su partido y ediles sea en sentido positivo de respaldar la medida, que representa “un paso más en la lucha pública por exigir el debate nacional”.
Minutos previos a la votación del ayuno en apoyo a la defensa del petróleo, el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador fue blanco de duras críticas por los integrantes del Consejo Nacional, sobre todo del senador Graco Ramírez y de Fernando Belaunzarán, secretario de formación política del PRD.
Ambos perredistas, pertenecientes a la corriente Nueva Izquierda, que apoya a Jesús Ortega en su candidatura a la dirigencia nacional del sol azteca, acusaron al político tabasqueño de “reventar” el acuerdo” que el PRD y el PRI estaban a punto de concretar el jueves pasado para llevar a cabo un debate nacional sobre la reforma energética.
Revelaron que al tiempo en que se afinaban los detalles con los legisladores priistas en el Senado para que el debate tuviera una duración hasta el mes de julio o agosto de este año, a través “de una llamada por teléfono celular” se ordenó la toma de la tribuna en el Senado y minutos después, la misma acción, en la Cámara de Diputados.
“Cuando estábamos a punto de presentar el acuerdo, se ordena tomar las tribunas, por eso no estuvimos nosotros en la toma, porque no era nuestra convicción. Teníamos listo el acuerdo y en un mensaje profundamente contradictorio se ordena tomar la tribuna y pedir el diálogo nacional”, manifestó Graco Ramírez.





