Legisladores de Nueva Izquierda resultaron sorprendidos por las acciones de los afines a Andrés Manuel López Obrador
En los planes de Nueva Izquierda (NI) no estaba tomar la tribuna. Sus legisladores sólo protestarían desde sus curules contra la reforma energética, pero un descuido subió a la mesa directiva a los casi 80 diputados allegados a Jesús Ortega y ya arriba fue imposible bajarse del embarque: la parálisis legislativa se había consumado.
En el Senado, Ricardo Monreal, Yeidkol Polevnsky y otro grupo identificado con Andrés Manuel López Obrador se apoderaron de la tribuna, de la bancada perredista en San Lázaro, Humberto Zazueta y Raymundo Cárdenas azuzaron: “Compañeros, los senadores del Frente están tomando la tribuna con Carlos Navarrete (líder de Nueva Izquierda en Xicoténcatl) a la cabeza”.
Desconcertado, el diputado Octavio Martínez, vocero de esa corriente perredista en la Cámara de Diputados, se levantó de su asiento y caminó hacía la máxima tribuna. Los de su ala no dejaron sólo al líder y lo siguieron, pero unos minutos después una llamada telefónica los dejó helados: “Qué hacen ahí trepados”, los regañó Navarrete y fue como supieron que habían caído en una trampa.
Pero ya era tarde para bajarse pues la manta de más de 20 metros, que impidió la sesión, caía por segunda vez sobre la cabeza de la presidenta de la Cámara, Ruth Zavaleta, y ella daba por concluidos los trabajos parlamentarios con el rostro duro y los dientes apretados.
Esa fue la propia versión de Martínez, quien la noche del jueves, se encerró con sus compañeros de NI, quienes le reprocharon “haber mandado todo al carajo”. Las peores críticas que recibió fueron de Antonio Ortega, hermano de Jesús, por pecar de ingenuo.
Un día antes de la toma de la tribuna, Antonio Ortega había llevado la voz cantante de su grupo y de los de Alianza Democrática Nacional (ADN), que se adhirieron a la candidatura de Jesús Ortega por la presidencia del PRD, en un encuentro de los diputados del Frente Amplio Progresista con López Obrador.
Excélsior publicó el jueves extractos de la palabras del perredista frente al ex candidato presidencial, a quien dejó en claro que NI y ADN rechazan el no al fortalecimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex).
También le dijo que seguramente en el Sindicato Petrólero y en la administración de Pemex, el ex candidato presidencial tiene muchos seguidores que le “ruegan a Dios que las cosas se queden como están por toda la corrupción y opacidad con la que se desempeñan”.
Por eso a los panistas en la Cámara de Diputados les cayó de sorpresa que los “moderados” se sumaran a la toma de la tribuna.
“En realidad los chuchos pecaron de ingenuos, fue como una especie de emboscada política en la que los hicimos caer”, admitió un diputado identificados con René Bejarano y fiel seguidor de López Obrador.
Este legislador y el resto de los lopezobradoristas junto con los del PT tenían la manta preparada en las oficinas de este grupo parlamentario y cuando vieron que la mayoría ya estaba trepado en la mesa directiva corrieron a desplegarla.
El perredista Alejandro Sánchez Camacho recibió una llamada de Claudia Sheinbaum, encargada de la defensa del petróleo, y le dijo: “Bien hecho, de ahí no se muevan”, confiaron cercanos a la ex secretaria del Medio Ambiente del DF.




