Mediante un comunicado, el partido del Presidente afirma que va la reforma energética, pese a violencia
Ante la toma de las tribunas parlamentarias, el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, afirmó que “lo que menos podemos esperar es que se respete la posibilidad de diálogo, discusión, deliberación y el trabajo cotidiano a desarrollar por el Congreso”, mientras que el PAN advirtió que a pesar “de las acciones violentas”, la reforma se concretará.
Cuestionado luego de la ceremonia de recepción del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, Mouriño respondió: “Sin comentarios”, en un primer momento. Pero minutos después volvió a las grabadoras para fijar la postura del gobierno calderonista:
“El gobierno espera que pronto se pueda reanudar la vida democrática, la vida institucional, la vida parlamentaria y con ello se pueda seguir la construcción de los acuerdos y que, además, se pueda seguir con los muchos asuntos propios del Legislativo, que tienen que ser atendidos”, expuso.
Respecto de la toma de las tribunas, Mouriño acotó: “Eso lo tienen que resolver los mismos legisladores, y me parece que el espacio natural, como lo hemos dicho en otras ocasiones, para discutir los grandes problemas de México es el Congreso de la Unión”.
Acción Nacional advirtió que, a pesar de “las acciones violentas de diputados y senadores del PRD”, la reforma a Pemex se concretará.
El PAN “exige a los violentos que devuelvan las tribunas a los mexicanos, para que desde ahí se discuta, en libertad y con responsabilidad, el futuro de la riqueza petrolera de México”. Mediante un boletín de prensa reiteró que la reforma para fortalecer a la paraestatal no implica privatización. Igualmente informó que realizó 28 foros estatales para promover la iniciativa energética.
“Quienes hoy impiden que el Congreso sesione y delibere con normalidad, carecen de propuestas y alternativas de futuro para Pemex. Su única apuesta es por la confrontación violenta en las instituciones y en las calles, para ocultar su desgobierno interno”.





