Tras ser acusado de corrupción por un asunto de contrabando, Juan Ramón Quintana accede a ser investigado para disipar las acusaciones
LA PAZ.- El ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, aseguró que no va a dimitir a pesar del escándalo de corrupción en el que lo involucró esta semana el ex presidente de la Aduana Nacional (ANB) el general jubilado César López, informan hoy los medios.
Quintana dijo que tampoco se va a querellar contra quienes lo acusan de haber propiciado la liberación de 33 camiones que llegaron al departamento de Pando (norte) y habían sido interceptados por las Fuerzas Armadas por supuesto contrabando.
"Me pueden investigar la billetera, este ciudadano saldrá más pobre de este Gobierno (...) pero decente", aseguró el ministro precisamente desde Pando, donde fue para iniciar la campaña por el "sí" en el referendo constitucional del próximo 25 de enero.
El pasado jueves, el ex presidente de la Aduana acusó a Quintana de haber pactado con los contrabandistas la liberación de la mercancía a cambio de su apoyo para revocar el mandato del ex prefecto, el opositor Leopoldo Fernández.
Según la denuncia que investiga el Congreso, Quintana acordó la liberación de 17 camiones pero los contrabandistas hicieron pasar a los 33 que luego fueron interceptados por las fuerzas de seguridad destacadas en Pando, región fronteriza con Brasil y Perú.
El general López asegura que el ministro lo llamó para que la aduana liberara la mercancía, y tras negarse, volvió a pedirle lo mismo el almirante Rafael Bandeira, entonces comandante de las Fuerzas Armadas en Pando y hoy prefecto designado por Morales para sustituir a Fernández.
Quintana, según la denuncia de López, se reunió con los contrabandistas y les llamó la atención por su deshonestidad y les calificó de abusivos, porque en teoría había un acuerdo para que los camiones que pasasen la frontera a Brasil fuesen solo 17 y no 33.
La acusación desató ataques contra Quintana desde la oposición y la Confederación de los Empresarios Privados de Bolivia, la patronal más grande del país, que incluso pidió su renuncia.
El ministro, considerado uno de los hombres fuertes del Gabinete de Evo Morales, calificó la denuncia de difamación y de calumnia.
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