En la breve pero agitada campaña vicepresidencial de Sarah Palin, mientras el público empieza a familiarizarse con el hecho de que la republicana tiene una hija adolescente embarazada y un bebé con síndrome de Down que decidió no abortar debido a su filiación Pro Vida, no podia faltar otra bomba mediática: una relación extramarital
En la breve pero agitada campaña vicepresidencial de Sarah Palin, mientras el público empieza a familiarizarse con el hecho de que la republicana tiene una hija adolescente embarazada y un bebé con síndrome de Down que decidió no abortar debido a su filiación Pro Vida, no podia faltar otra bomba mediática: una relación extramarital.
La noticia fue publicada por la edición en papel del National Enquirer, un tabloide que circula en los supermercados a los que acuden las mujeres cuyo voto es intensamente disputado entre demócratas y republicanos.
“Los oscuros secretos de Sarah Palin! Una aventura que casi arruina su carrera. Cómo trató de ocultar el embarazo de su hija adolescente. Una guerra intrafamiliar que puso al descubierto sus mentiras”, dice la portada de la edición.
Y mientras politólogos y amas de casa corrían al super a adquirir su National Enquirer, trascendía al otro lado del Atlántico que el amante había sido un socio de negocios de Todd Palin, el marido de la candidata vipresidencial.
“El lodo contra la familia Palin debe terminar”, comentó al respecto Steve Smith, estratega de la campaña electoral de McCain. “Las acusaciones sobre una relación extraconyugal de Palin son una vil mentira”, publicó el rotativo italiano Corriere della Sera.
Y parte de la cereza del pastel para las lectoras ávidas de intrigas familiares fue, según el diario italiano, que el embarazo prematuro de Bristol derivó en que la joven fue rechazada y en un litigio intrafamiliar en el que se puso sobre la mesa una boda ultrasecreta de la adolescente, Levi Johnston.




