Personalidades de la industria fílmica del país se reunieron con el embajador francés para festejar su presencia en el certamen galo
La presencia de una nutrida delegación mexicana en el Festival de Cannes se está convirtiendo en una lujosa costumbre, aunque al mismo tiempo es una terrible contradicción dentro de una industria fílmica que lucha cuadro por cuadro por su supervivencia en la cartelera.
Por eso, en el coctel realizado la tarde del viernes en la Residencia de Francia, los discursos pronunciados por el Embajador Alain Le Gourriérec y la directora de Imcine, Marina Stavenhagen, festejaron el esfuerzo de los cineastas mexicanos, pero al mismo tiempo reflexionaron sobre la realidad que vive el cine nacional.
“No puedo más que alegrarme de la presencia mexicana dentro del festival de cine más grande del mundo, lo cual representa un homenaje a la calidad y a la vitalidad del cine mexicano”, pronunció Alain Le Gourriérec ante cineastas, actores, actrices, directoras de festivales de cine y de las instituciones fílmicas del país.
“Este evento (el coctel) se está convirtiendo en una tradición porque es muy fuerte que año tras año haya tantos mexicanos en todos los apartados y secciones del festival. Además celebró que haya co producciones francomexicanas y que no sólo nos quedemos en el escaparate”, añadió el embajador galo.
En su turno y después de anunciar que sería breve por el intenso sol que iluminaba el jardín de la Residencia de Francia, Stavenhagen se congratuló porque Cannes “reconozca la frescura” del cine nacional.
“La presencia de películas mexicanas es muy reveladora de un momento de vitalidad muy intenso y del florecimiento de la producción fílmica, aunque todos coincidimos en que hay muchas cosas por hacer, pero estamos trabajando fuerte en la producción”, precisó la titular de Imcine.
Entre los invitados a la reunión destacó la presencia de Marie Benito, directora del corto El deseo, que este año participará en Cannes dentro de la Sección Oficial de cortometraje; Carlos Reygadas y Jaime Romandía, productores de Los bastardos, dirigida por Amat Escalante (Una cierta mirada); Christian Valdelièvre productor de Lake Tahoe (Semana de la Crítica); Jean-Marc Rousseau Ruiz y Sofía Espinoza, director y actriz del cortometraje Beyond the mexican bay (Semana de la Crítica); Sandro Halphen, productor de la cinta uruguaya Acné y Aarón Fernández y Eduardo Granados, director y actor de Partes usadas (Cannes Junior).
También asistieron el director Simón Bross, el actor Pedro Armendáriz, la realizadora Elisa Miller, los titulares de la Cineteca Nacional (Leonardo García Tsao), la Filmoteca de la UNAM (Guadalupe Ferrer) y las directoras de los festivales de cine de Morelia (Daniela Michel) y del FICCO (Paula Astorga).
En entrevista Simón Bross (Malos hábitos) anunció que producirá un documental de Juan Carlos Rulfo (En el hoyo) que explorará la vida del legendario guionista Jean-Claude Carrière, autor de clásicos cinematográficos como Bella de día y La via lactea, ambos de Luis Buñuel, El cirano de Bergerac, de Jean-Paul Rappeneau o Viva María, de Louis Malle, protagonizada por las divas francesas Brigitte Bardot y Jeanne Moreau.
“Vamos a ir a los siete lugares donde vivió Jean-Claude Carrière y son siete cartas que le escribe a su hija Kyara y nosotros vamos a seguirlo. Lo va dirigir Juan Carlos Rulfo y Natalia Gil, y el próximo mes ya tenemos que estar en Irán, para luego ir a la India, México, Francia y Estados Unidos.
“Va a ser una experiencia increíble y trabajar con Jean-Claude es un honor”, comentó Simón Bross, quien adelantó que la cinta será co producida con Lemmon Films, quienes han lanzado filmes como Matando Cabos y Sultanes del sur.
Finlamente Bross reconocidó que la idea de filmar un documental sobre Carrière fue de Natalia Gil y adelantó que ya preparan el esquema financiero para conseguir el presupuesto de la cinta.





