Asegura presidente electo de EU que el presunto fraude multimillonario es muestra de la necesidad de una reforma en el sistema financiero
Bernard Madoff pasó el jueves su primer día con un brazalete electrónico y el presidente electo Barack Obama dijo que el escándalo muestra lo necesario que es una reforma del sistema de supervisión financiera.
Los efectos del fraude de 50 mil millones de dólares se han extendido por todo el globo, y una fundación con sede en Michigan que distribuye alimentos en zonas urbanas a los más necesitados fue la última que anunció su cierre víctima del escándalo.
Obama mencionó el caso Madoff al presentar tres veteranos de los organismos reguladores que ayudarán a enderezar el fiasco financiero que según él se produjo por la escasa supervisión gubernamental.
La Comisión de Valores y Cambio ha sido criticada por no detectar las irregularidades de Madoff pese a las repetidas advertencias, especialmente de un inversionista de Massachusetts que las formuló repetidamente en la última década.
El inversionista comentó a un colega a fines de la década de 1990 que "esto tiene que ser una pirámide de Ponzi", según una información aparecida en el diario financiero The Wall Street Journal.
El juez modificó el miércoles la libertad bajo fianza de Madoff. Debe permanecer en su apartamento de Manhattan desde las 7 de la tarde a las 9 de la mañana y llevar un brazalete electrónico.
Tanto él como su esposa tuvieron que entregar sus pasaportes. Madoff fue rodeado la víspera al regresar del juzgado a su céntrico apartamento, valuado en unos siete millones de dólares, por los fotógrafos y camarógrafos en medio de empujones.
Alguien gritó 'no me empujen' y Madoff pareció extender sus brazos en un gesto protector y luego pareció haber sido empujado por un periodista.
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