El desplome de las bolsas del mundo aumenta la presión para que los líderes adopten una medida decisiva
Washington.- Los ministros de Finanzas y gobernadores del G7 se reúnen hoy en Washington para estudiar como frenar el pánico en los mercados en medio de una crisis sin precedentes y de llamamientos en favor de más acciones coordinadas.
La jornada bursátil arrancó hoy con caídas en Tokio, que acumula ya un descenso próximo al 25 por ciento en la última semana, los mercados europeos y Wall Street en la apertura.
Con ese panorama como telón de fondo, aumenta la presión para que los líderes del Grupo de los Siete (G7) países más industrializados (EE.UU., Canadá, Japón, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia) adopten hoy una medida decisiva para hacer frente a la debacle.
El problema es que nadie parece saber a ciencia cierta qué hacer después de que ni los recientes paquetes de rescate, ni las inyecciones de liquidez ni la bajada coordinada de tipos de interés alrededor del mundo hayan logrado calmar a los inversores.
"El anuncio de un plan coordinado por parte del G7 tendría cierto valor simbólico, para impulsar un poco la confianza, pero no hay mucho más que la cooperación internacional pueda hacer para ayudar a restablecer la confianza", dijo a Efe Robert Shiller, profesor de Finanzas de la Universidad de Yale.
"Este es un evento psicológico de grandes proporciones que ningún anuncio coordinado de acciones del G7 puede arreglar", añadió.
Ethan Harris, ex economista jefe del difunto banco de inversión Lehman Brothers y director gerente ahora de Barclays Capital, insistió, sin embargo, en que es importante la acción coordinada.
"El mensaje central (del G7) debería de ser que los esfuerzos coordinados continuarán en todos los frentes según sea necesario", dijo a Efe Harris, quien añadió que eso incluye las inyecciones de capital, el facilitar liquidez adicional, la compra de activos y el recorte de tipos de interés.
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