El precio de los alimentos se mantendrá elevado en el mediano plazo
La inflación producto del alza de los alimentos se ubicará en 5.0 por ciento a finales de año y no en 4.2 por ciento como pronostica el Banco de México, señaló Octavio Gutiérrez, economista de Estudios Económicos en BBVA Bancomer.
Mencionó que llegará a su punto más elevado en julio, para ir disminuyendo hasta llegar a niveles de 5.0 por ciento al cierre de 2008.
A decir de Gutiérrez, la situación del aumento de los precios de los alimentos es estructural a nivel mundial y se espera que los precios continúen elevados, por lo menos en el mediano plazo, al cambiar los patrones de consumo de los países emergentes.
Los precios de algunos alimentos, dijo, aunque han subido hasta 80% el último año, la inflación por este concepto se encuentra ligeramente por debajo de otros países como China, donde es de dos dígitos, y más elevada que Estados Unidos.
Estimó que al cierre de 2008, el PIB de México crecerá 2.4% y la creación de cerca de 600 mil empleos formales.
Joaquín Vial señaló que no se espera una crisis global por el alto costo de los alimentos y que la situación obedece a una sobrereacción de los mercados.
“Los precios bajarán en los próximos meses, pero ya no regresarán a los niveles que tenían antes; es más en la próxima década veremos que los precios estarán más elevados que lo que están en el presente”, anunció Vial, quien es economista en jefe de la Unidad de Tendencias Globales de BBVA, en España.
Vial indicó que los niveles de precios de todas las categorías de materias primas se encuentran en sus niveles más elevados en más de una década. “El periodo de alzas comenzó desde 2004.”
En los últimos tres años, explicó, los precios del petróleo han subido 91 por ciento, el de los metales 101 por ciento y el de los alimentos 69 por ciento. Los alimentos han sido los últimos en subir luego de décadas de mantener los precios bajos.
“Esto se explica porque el apetito de los países emergentes y su preferencia por consumir carnes se han unido a la creciente demanda por etanol y biodisel para presionar el alza de los precios. Las sequías y el clima han contribuido a acentuar el fenómeno.”
La apuesta será crear las condiciones para un comercio de alimentos más dinámico y fluido entre los países, donde se eliminen los subsidios y las barreras de entradas, con el fin de asegurar el abasto a precios accesibles.
Se deberá construir una arquitectura internacional para impedir que los países exportadores de alimentos limiten los productos en tiempos de escasez.
Urgió a los países productores emergentes a desarrollar tecnología para poder mejorar su producción y abastecer a su población, la cual cada vez tiene mayor poder de compra.




