La canciller mexicana, Patricia Espinosa, aseguró ayer que se espera una pronta solución entre la firma y el gobierno de Hugo Chávez
Las negociaciones de la empresa mexicana Cemex con el gobierno de Venezuela, encabezado por Hugo Chávez, “avanzan de manera positiva”, expuso la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa Cantellano, durante su comparecencia ante la Cámara de Senadores.
La diplomática explicó que el gobierno mexicano consideró que “podía haber un trato discriminatorio” hacia Cemex por parte del gobierno de Hugo Chávez, por lo que solicitó que se abriera un espacio de negociación y en un plazo de 60 días llegarse a un acuerdo definitivo sobre la compensación que recibirá la empresa.
“En este momento estamos en ese espacio de negociación, en donde la compañía y las autoridades venezolanas están determinando la valuación de los activos de Cemex”, comentó Espinosa Cantellano.
Originalmente Cemex pidió una indemnización de mil 300 millones de dólares, y el gobierno venezolano sólo le ofreció solo 650 millones.
“Hay indicaciones de que las cosas avanzan de manera positiva, por lo que se espera una solución a corto plazo”, agregó la canciller ante los senadores.
Chávez ordenó la nacionalización de la industria cementera, y logró acuerdos con las rivales europeas de Cemex, la suiza Holcim y la francesa Lafarge, sobre el pago de sus activos venezolanos y las fabricantes de cemento aceptaron mantener pequeñas participaciones accionarias.
La empresa aceptó la toma de control de todas sus plantas en Venezuela por parte del Estado y dio su visto bueno para negociar un precio justo para sus activos hasta el 26 de septiembre.
Analistas dicen que el impacto de la expropiación de los activos de la firma mexicana en Venezuela es limitado, ya que las operaciones en el país sudamericano sólo aportaban cuatro por ciento del total de sus ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA).
La compañía mexicana dijo la semana pasada que a partir de agosto dejó de consolidar sus operaciones venezolanas en sus resultados financieros.
Las acciones de la cementera mexicana se desplomaron ayer 6.38 por ciento en Nueva York, a 17.16 dólares; mientras en México perdían 0.91 por ciento, a 18.61 pesos, arrastradas por la caída general del mercado y las preocupaciones por la crisis de la vivienda en Estados Unidos.





