El problema estructural de las finanzas públicas obligará a que, después de las elecciones del 5 de julio, la nueva Cámara de Diputados discuta y apruebe una segunda reforma fiscal, pero sin considerar un impuesto general al consumo (IVA), afirmó Patricia González, socia de PricewaterhouseCoopers.
Explicó que el país tiene un problema muy serio de recaudación que, en principio, fue generado por la economía informal, luego se agravó por el impacto de las medidas instrumentadas por el gobierno federal a favor de las empresas afectadas por la contingencia de influenza humana.
Para González, la situación de las finanzas públicas es tan delicada que los partidos y los diputados electos se verán obligados a buscar una solución después de las elecciones del 5 de julio, a través de una posible segunda reforma fiscal, pero sin impuesto general al consumo y la discusión sobre este tema, dijo, relegará a segundo plano el debate y aprobación de otras reformas importantes para desarrollar el país, como es la laboral, que podría abordarse quizá hasta el próximo año o en 2011.
Patricia González refirió que, de acuerdo con analistas políticos, el PRI va a repuntar en las próximas elecciones, lo suficiente para convertirse en un actor político fundamental en la discusión y aprobación de las reformas estructurales pendientes.
Explicó que la reforma laboral es tan importante como la fiscal, por lo que lamentó la posibilidad de que se posponga indefinidamente su discusión.
El sector empresarial se sumó al llamado del presidente Felipe Calderón para que quienes sean electos diputados en la jornada electoral del 5 de julio construyan acuerdos para avanzar en la aprobación de las reformas estructurales.
Los presidentes del Consejo Coordinador Empresarial y de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, Armando Paredes y Miguel Marón, respectivamente, coincidieron en decir que no hay tiempo que perder.
Paredes advirtió que si no se construyen acuerdos para aprobar las reformas estructurales, se corre el riesgo de que el llamado bono demográfico se convierta en un lastre, en vez de motor.
En otros temas, pidieron ubicar en su justa dimensión los resultados de la Encuesta de las Expectativas del Sector Privado que dio a conocer el Banco de México, según la cual el PIB caerá 6.31 por ciento y se perderán más de 600 mil empleos en 2009.
Esos “son datos a toro pasado”, dijo Paredes, para quien lo importante es que algunos indicadores de la economía de Estados Unidos comienzan a mostrar signos de recuperación que podrían contribuir a mejorar el desempeño de la economía mexicana a finales del año.




