Indican que el marco jurídico nacional impide el acercamiento entre los sectores energéticos de México y EU
El cambio que podría experimentar la política estadunidense en materia de energía una vez que Barack Obama ocupe la presidencia de su país, difícilmente tendrá un reflejo o influencia en México, afirmaron analistas.
Miriam Grunstein, especialista en derecho energético de la firma Thompson & Knight Abogados, señaló que aun con la reforma aprobada por el Congreso de la Unión, hasta ahora parece poco lo que se podrá hacer entre ambas naciones.
“Llevamos muchos años divorciados, y no tiene por qué cambiar esa situación. La reforma en nada favorece para que Estados Unidos se interese más en México.”
Los capitales de ese país han deseado “platónicamente” acercarse al sector energético nacional, lo cual no se ha logrado debido a restricciones en el marco jurídico, agregó.
“Durante la discusión de la reforma no sólo se manejó un mensaje antiextranjeros, sino también antiempresas internacionales, y muchas están fuertemente vinculadas con EU”, afirmó Grunstein.
Hasta ahora la relación se limita al hecho de que México exporta petróleo crudo a EU, y en sentido contrario adquiere combustibles y algunos productos transformados.
Consideró poco probable que un mayor énfasis en las energías renovables, se traduzca en un “contagio” en el caso mexicano.
Una vez conocido el resultado de la elección estadunidense, la política energética y su impacto en el ambiente parecen definirse.
El tema, discutido durante las campañas, permite suponer que la dirección que tomará Obama se enfocará a la autosuficiencia y a un mayor impulso a las fuentes energéticas no convencionales.
Grunstein destacó que pese a tener una clara intención para eliminar las restricciones a la exploración y producción petrolera en el litoral de Florida, el próximo habitante de la Casa Blanca podría quedar corto debido a la oposición de grupos ambientalistas.
“Le va a dar su debido lugar a los grupos ambientalistas, pero fue muy claro en el sentido de que la autosuficiencia energética para él es un tema prioritario.”
La especialista recordó que George W. Bush estuvo a favor de eliminar esa veda a las actividades petroleras en el Golfo de México, y luego de ocho años en la presidencia no logró avances.
Sin embargo, organismos no gubernamentales del vecino país, como Repower America, en el cual participa el ex vicepresidente Al Gore, consideran que el triunfo del candidato demócrata podría dar pie a que se logre su propuesta de depender al cien por ciento de las energías limpias en un plazo de diez años.
Repower America destacó el hecho de que durante su discurso del martes pasado, al saberse favorecido por el voto popular, Obama reconoció que enfrentará dos frentes de batalla: un planeta amenazado y la peor crisis financiera en los últimos 100 años.
Gerardo Bazán, académico de la UNAM, señaló que no hay mucha relación entre los sectores energéticos de los dos países, y no se prevé un cambio significativo.
“Estados Unidos ha enfocado el debate a la autosuficiencia y a la seguridad energética, cosa que no se ha seguido a fondo aquí, en muchos casos, vamos en el sentido contrario de la política de ese país.”
Una vez que se aprobaron las reformas para el sector mexicano de hidrocarburos, es importante que se cuente con un grupo bien definido para crear las políticas energéticas de mediano y largo plazo, agregó Bazán Navarrete.
Destacó que un pendiente para el país —atendido desde hace tiempo en otras latitudes— es el consumo eficiente de la energía.





