Especialistas consideran que la contribución fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha generado una excesiva dependencia gubernamental, por lo que es clave este tema en la reforma.
“Se ha hablado de una reforma fiscal integral, pero lo que se necesita en el país es una reforma fiscal total, olvidémonos de eso y enfoquémonos a un México mejor, con leyes impositivas más adecuadas y no injustas y sin garantías para el inversionista”, dijo Víctor Keller, director de la firma KMC.
Esta semana se discutirá en los foros de debate en el Senado la situación del régimen fiscal que aplica a la paraestatal, a través de una serie de propuestas de cambios planteada por el Ejecutivo federal. “Pemex está ya muy rezagado en comparación con las petroleras a nivel mundial, y no hablo ni siquiera de las empresas de Arabia Saudita o Emiratos Árabes, sino a nivel de Brasil o Venezuela”.
A mediados de mayo, la Presidencia de la República propuso fijar un derecho especial de 71.5 por ciento sobre el valor anual de los hidrocarburos extraídos de Chicontepec, con una deducción previa de 100 por ciento de las inversiones para exploración.
Además, en materia de Aguas Profundas, se crearía un derecho especial de entre 60 y 71.5 por ciento sobre el valor anual del petróleo o gas extraídos en un año, y también se deducirán las inversiones destinadas a la exploración.
“La situación actual es completamente inadecuada, el 38 por ciento que significó la contribución del petróleo a los ingresos del sector público en 2006 y el año pasado en 36.5 por ciento es una cifra que parece muy normal, pero al inicio del sexenio de Vicente Fox era de 23 por ciento”, dijo Gregorio Vidal Bonifaz, profesor e investigador del Departamento de Economía de la UAM Iztapalapa.
Se trata de una participación en las finanzas públicas que se ha acentuado en el tiempo, agregó.




