Banxico da opción para ello. Anticipa baja del PIB. Ve riesgos en tarjetas
El Gobernador del Banco de México sugirió que está dispuesto a vender hasta la mitad de las reservas internacionales, con el objetivo de mejorar el perfil de la deuda de Pemex, la cual calificó de “cara”.
En un ejercicio que simularía la compra de reservas internacionales que realizó el gobierno Federal en 2006, con el objetivo de prepagar la deuda con organismos internacionales, Guillermo Ortiz aceptó que podrían utilizarse hasta 40 mil millones de dólares para mejorar el perfil de deuda de Pemex.
Al comparecer ante la Comisión de Hacienda del Senado de la República, el banquero central determinó que existen alternativas para reducir el nivel de endeudamiento de la petrolera mexicana.
“Pemex se está endeudando de manera importante con deuda más cara, así que se puede sustituir una parte. Hay cosas que se pueden hacer, nosotros estamos dispuestos, si el gobierno federal dice que desea comprar unos 30 mil o 40 mil millones de dólares de las reservas internacionales, ¡nosotros encantados de la vida!. No podemos venderle más, porque necesitamos un colchón, es importante que nos quedemos con un colchón, pero se pueden hacer cosas”.
De acuerdo con las cifras más recientes presentadas por el propio Banco de México, las reservas internacionales cerraron el pasado 18 de abril con un saldo de 84 mil 386 millones de dólares.
En materia de crecimiento económico, a pesar del optimismo que mostró Ortiz Martínez en su presentación ante los legisladores de la Cámara Alta, advirtió que el Banco de México reducirá su proyección de crecimiento al menos hasta 2.5 por ciento. “El Banco de México va a revisar su proyección de crecimiento, como lo hace en todos los trimestres”.
En su última presentación de la inflación, la autoridad monetaria determinó que la economía mexicana se expandiría dentro de un margen de variabilidad entre 2.75 y 3.25 por ciento. La institución tiene por costumbre revisar su rango en parciales de 0.25 puntos porcentuales, lo cual implica que la reducción dejaría su proyección de crecimiento del PIB en un margen entre 2.50 y 3.0 por ciento.
Este parámetro sería congruente con la expectativa que ha defendido la Secretaría de Hacienda, quien argumenta que el PIB de México aumentará 2.8 por ciento en este año. Por lo pronto, Guillermo Ortiz dijo a los senadores que sólo existe un factor de riesgo que podría deteriorar estas proyecciones, al verse afectado directamente el sistema financiero mexicano.
“El principal riesgo para el sistema financiero es un mayor deterioro en los índices de morosidad del crédito a los hogares, en particular al consumo. No obstante, la banca cuenta con provisiones suficientes y está siendo más cautelosa en el otorgamiento de crédito”.
Detalló que la tasa de crecimiento real anual del crédito de la banca a los hogares ha continuado disminuyendo gradualmente, para ubicarse ya por abajo de 20 por ciento. Precisó que si bien ha aumentado el crédito al consumo y la emisión de tarjetas de crédito, en la misma medida se ha comportado el pago puntual. Según las cifras, en junio de 2007 las tarjetas de crédito con pago puntual fueron valuadas en casi 550 mil millones de pesos, entre las que son utilizadas hasta su límite de crédito. Esta cifra representa un incremento respecto a años previos.





