Para disminuir los precios que registran los alimentos a escala mundial, los países podrían reducir los aranceles y los impuestos al consumo o bien ofrecer subsidios
Para disminuir los precios que registran los alimentos a escala mundial, los países podrían reducir los aranceles y los impuestos al consumo o bien ofrecer subsidios.
“Dado que los altos precios vinieron para quedarse y no se prevé que sea transitorio, es necesario que además de mantener políticas para los sectores de más bajos recursos, se impulsen propuestas para incrementar la oferta y productividad de manera sustentable”, señaló José Luis Machinea, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Al respecto, José Emilio López, analista del Instituto Mexicano para la competitividad (IMCO), dijo que sería positivo que continuara el Programa Apoyo Familiar 2008 que estuvo vigente el primer trimestre, tras la firma de la Secretaría de Economía y la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) para ofrecer descuentos en más de 300 productos básicos para aminorar el impacto entre la clase más desprotegida.“El incremento de los precios internacionales afectará en nuestro país a los deciles más bajos porque destinan un mayor porcentaje de sus ingresos para adquirir alimentos”, señaló.
Dijo que México no ha resultado tan beneficiado de los precios elevados de maíz, dado que son muy pocos los productores, lo que provoca que el mayor impacto recaiga en los consumidores, aunque aclaró que de no contar con el TLC las fluctuaciones de precios serían mayores. “Si el precio del maíz sigue aumentando se traducirá en un incremento en la tortilla y en los demás productos pecuarios como pollo, huevo y carne de cerdo”, abundó.
Machinea agregó que el panorama se complica por los incrementos de los combustibles que elevan la tarifa del transporte público. Entre 2004 y este año el precio del trigo es se ha aumentado en más de 100 por ciento, mientras que para el arroz lo hizo en 40 por ciento, el huevo 23 por ciento y pollo 10 por ciento.




