Según un reporte médico del Reclusorio Oriente, al cual Excélsior tuvo acceso, el lunes 10 de diciembre, a las 13:00 horas, un día antes de su muerte, José Luis Calva Zepeda solicitó ser atendido por la enfermería, ante los síntomas de dolor de cabeza, así como molestias en el hombro y rodilla izquierdos.
El documento con clave 503, detalla que Calva Zepeda se encontraba consciente, íntegro, caminando normalmente, orientado y colaborando con el interrogatorio y la exploración “con lenguaje coherente y congruente, refiere dolor a movimientos tanto del hombro como rodilla izquierda. Sin huellas de lesiones recientes externas”.




