Hallan muerto en su celda al presunto homicida con fines de antropofagia José Luis Calva Zepeda
“Entonces el Caníbal al verse rodeado decidió tomar el camino más fácil. Así de esta forma iba a serle más sencillo iniciar su nueva vida con su muerte, iba a buscar a su madre en otra dimensión, porque aquel que no tiene madre carece de origen. FIN.”
Este es el recado póstumo encontrado en el pantalón de José Luis Calva Zepeda, cuyo cadáver fue encontrado ayer en la Estancia 12 de la Zona 03 del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, a las 6:50 horas.
El cuerpo del llamado Caníbal de la Guerrero estaba colgado por el cuello con un cinturón. Según la Dirección General de Prevención y Readaptación Social, Calva Zepeda se cerró por dentro su celda, con alambre y agujetas, para evitar que los custodios entraran a descolgarlo.
Claudia Calva, hermana del occiso, aseguró que José Luis fue víctima de extorsiones dentro del penal y que la última vez sus agresores le exigieron dos mil pesos para no golpearlo.
Según las autoridades penitenciarias, José Luisa Calva nunca fue objeto de extorsiones o golpes por parte de internos o custodios; sin embargo, Claudia Calva afirma que el cuerpo de su hermano sí presentaba golpes en distintas partes y pidió que se aclare la situación.
“Se ven golpes y aparte no es el grosor del cinturón que normalmente él traía, era un cinturón más delgado de color café, como color miel, no me han dicho nada, quiero que se esclarezca el homicidio”, sentenció.
En el reclusorio también se presentó Juana Mendoza, quien aseguró que vivió durante tres años con José Luis Calva, entre 1994 y 1997, lamentó su muerte e informó que ella también fue notificada de las extorsiones que sufría dentro del penal, donde lo visitaba todos los días martes, jueves e incluso el domingo, para llevarle comida, en especial cochinita pibil y pollo en salsa de champiñones, recordó.
Durante la identificación del cadáver, añadió Mendoza, pudo observar golpes en su frente y piernas.
El subprocurador de Procesos de la Procuraduría General de Justicia del DF, Miguel Ángel Mancera, informó que el caso será sobreseído, lo mismo que todos los trámites emprendidos, como el amparo promovido por la defensa de Calva Zepeda en contra del auto de formal prisión.
No obstante, aclaró, prevalece la confesión del inculpado, quien admitió el asesinato de Alejandra Galeana Garabito, cuyo cuerpo fue encontrado, mutilado y semicocinado en el departamento de Calva, en la colonia Guerrero, el 8 de octubre pasado. No obstante, queda sin comprobarse su responsabilidad en otros dos asesinatos.
En la mañana del martes, el cadáver de Calva no fue el único hallado. En el dormitorio seis, Zona 04, estancia ocho, fue hallado sin vida Julio César Aguilar Monroy, quien se hallaba recluido desde marzo por homicidio calificado, con una pena de 27 años, seis meses.
El cuerpo fue encontrado a las 08:00 horas cuando el interno no contestó el pase de lista.
Durante las primeras indagatorias, los internos aseguraron que Aguilar Monroy murió por un ataque de epilepsia.
No obstante, en el transcurso del día trascendió que fue asesinado por cuatro internos, debido a que el cuerpo presentaba traumatismos severos en varias partes, aunque hasta el momento se desconoce la causa del posible asesinato.





