LyFC negó que el incidente haya sido causado por una sobrecarga
El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) señaló que la falta de presupuesto y los trabajos de remodelación en calles del Centro Histórico han dañado las líneas subterráneas de conducción de energía, lo que ha provocado explosiones como las ocurridas el miércoles.
El vocero del SME, Fernando Amezcua, e integrantes de la Comisión de Trabajo de la Sección Cables Subterráneos de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) rechazaron que el incidente haya sido causado por una sobrecarga y atribuyeron esas fallas al deterioro del equipo y del cableado.
"Desde hace un año en que se presentaron las primeras explosiones en las bóvedas de LyFC de la zona centro de la ciudad, advertimos que de no destinarse más presupuesto para las labores de mantenimiento los problemas irían en aumento", precisó Amezcua Castillo.
Agregó que ni el gobierno federal, ni el Poder Legislativo fueron sensibles ante esa petición y ahora la administración local también ha retenido unos 100 millones de pesos que la federación destinó al mantenimiento de la red central.
Fernando Amezcua comentó que además las compañías contratadas por el Fideicomiso del Centro Histórico han contribuido al deterioro del equipo, pues la maquinaria usada para levantar el adoquín y el pavimento lo hacen sin el menor cuidado.
A su vez Edgar Millán, de la Comisión de Trabajo de Cables Subterráneos, presentó imágenes del deterioro del equipo, así como del transformador que explotó la víspera en la Red 52 ubicada en Palma y Francisco I. Madero.
Detalló cómo los trabajos de las empresas del Fideicomiso dañaron el sistema de mallado de dicho dispositivo, lo que generó que se filtrara aceite y ello provocó la explosión.
"El Centro Histórico es un polvorín y si no se canalizan pronto recursos los riesgos de daños a inmuebles y personas irán en aumento", insistió Fernando Amezcua.
Precisó que para abatir en forma integral ese problema se necesitan tres mil millones de pesos cada año durante una década, y actualmente sólo se destinan 500 millones de pesos anuales.
jgl




