Se ampara José Luis Calva Zepeda a su derecho a no declarar y pide ampliación de término jurídico
“Tengo la enfermedad de la drogadicción y el alcoholismo”, aseguró José Luis Calva Zepeda, luego de negarse a rendir su declaración ante el Juez 21 de lo Penal, del Reclusorio Oriente.
Con voz baja, titubeante y renuente a contestar algunas preguntas generales, el llamado “Caníbal de la Guerrero”, solicitó la duplicidad del término que tiene el juez para dictar el auto de formal prisión, por lo que el plazo se extendió seis días más.
Calva Zepeda se dijo de religión católica, de 38 años de edad, aunque dudó cuando le preguntaron el año en que había nacido.
Al preguntársele cuál era su pasatiempo favorito, el homicida contestó que era escribir, lo que también dijo, ejercía como profesión y de lo que sacaba hasta 400 pesos diarios.
Sobre si había tenido un proceso penal o no, el acusado señaló: "tuve un proceso penal en el 94, pero no me acuerdo". Cuando le inquirieron si tenía una enfermedad, Calva Zepeda contestó: "Tengo la enfermedad de la drogadicción y del alcoholismo. Tengo problemas psicológicos".
Un hombre que se dijo llamar Humberto Guerrero Plata, ofreció los servicios de abogacía para defender al Caníbal sin costo alguno, como "acto humano".





