Más de 250 creadores piden al Conaculta que reconsidere el nombramiento de Virgilio Muñoz
Uno de los primeros retos para Consuelo Sáizar como presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) parece gestarse. Más de 260 artistas, escritores, intelectuales y promotores de la cultura solicitan, a través de tres cartas, la reconsideración del nombramiento de Virgilio Muñoz como director del Centro Cultural Tijuana (Cecut).
La ausencia de una trayectoria ligada a la cultura y de “la presencia activa o el conocimiento de la comunidad cultural” de la región, así como motivos políticos que incluyen su parentesco como padre de Virgilio Muñoz Alberich, director General de Análisis Político y Medios Internacionales de la Presidencia de la República, son argumentos que esgrimen.
El 15 de mayo, una centena de personajes de la cultura de la ciudad fronteriza enviaron una primera carta a Consuelo Sáizar donde exponían sus argumentos; ayer, una segunda carta con 209 firmas –entre las que se incluyen nombres como los de los escritores Luis Humberto Crosthwaite y Heriberto Yépez o de artistas como Ivonne Venegas y Álvaro Blancarte– fue dada a conocer. Más tarde se adhirieron 61 firmantes, como los escritores Daniel Sada, José Emilio Pacheco, Juan Villoro, Evodio Escalante, Guillermo Fadanelli y Marco Antonio Campos, entre otros.
El escritor Heriberto Yépez señaló en entrevista que Virgilio Muñoz “no ha estado presente en el movimiento de desarrollo del arte, ni la danza, ni el teatro fronterizo”, que se trata de un funcionario que ha estado “ajeno” a la escena cultural de la región y que “no tiene ninguna experiencia en el manejo de instituciones culturales”.
Para el autor de Cuentos para oír y huir al otro lado, la permanencia del funcionario al frente del Cecut, “sería un desastre”, pues “la historia de desarrollo cultural en Tijuana empezaría de cero. El puesto debe tomarlo alguien con conocimiento de lo cultural y con trayectoria en la ciudad. (En su designación) hay muchos tintes políticos, se siente que se está embarrando la parte de la cultura con lo político y por eso la comunidad decidió hacer la carta”.
Virgilio Muñoz ha sido secretario de Educación de Baja California, además se desempeñó como director del desaparecido periódico Diario 29, mientras que su esposa fue subdirectora del Cecut durante 13 años.
Consultado por Excélsior, el funcionario señaló que su elección en el cargo fue producto de un largo y consensuado proceso, que contempló su carrera en el sector cultural.
“Es producto de un análisis cuidadoso del perfil profesional. Esta no es una designación que pueda llamarse sorpresiva, tengo una carrera que ha llevado 35 años en el sector educativo y cultural. Localmente me antecede la dirección de un periódico donde se elaboraban siete suplementos a la semana, tengo una obra de 14 libros y he sido secretario de Educación en la propia entidad”, dijo.
Sobre la relación de su hijo con el gobierno de Felipe Calderón, Muñoz estima que se trata de una interpretación política. “Si estas personas nos hicieran el favor de leer mi currículum, tendrían una hipótesis muy distinta. (El parentesco) tendría peso si no hubiera un antecedente de más de 35 años de mi parte, pensar en ello exclusivamente omitiendo una carrera de formación profesional es otra cosa, tengo un título profesional, tengo una maestría. No es un accidente en mi carrera, es un elemento que viene a darse después de un largísimo e intenso proceso”.
El poeta y novelista bajacaliforniano Daniel Sada expresó, entrevistado por separado, que a pesar de no conocer al recién designado Virgilio Muñoz, signó la carta porque “la mayoría (de los firmantes) son gente seria y están en desacuerdo con el nuevo director los mejores escritores de la región”.
El Premio Herralde de Novela 2008 lamenta que el centro cultural más importante del noroeste del país esté en manos de quien los artistas locales consideran “un priista sin cultura, un chambista, que siempre ha andado en las cúpulas del poder y está bien conectado”.
Además, Sada opinó que la presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar, debería poner atención a esta inconformidad generalizada y reconsiderar el nombramiento. “Yo los apoyo porque es la primera vez que la comunidad cultural entera alza la voz”.
Para Evodio Escalante, quien se adhirió a la carta a pesar de residir en la Ciudad de México, dijo que en la designación “no se tomó en cuenta la opinión de los intelectuales, de los escritores, de los artistas, es una designación autoritaria”.
Sobre el parentesco de Muñoz con el colaborador de Calderón agrega que “se asocia al asunto, en todo caso está en la base de la designación. Es una designación política: los intereses políticos y familiares se mezclan”.
“Estoy muy escéptico en cuanto al resultado (de la carta) porque hasta donde yo sé la señora Sáizar es de un autoritarismo vertical, no creo que ella considere que se equivocó y supongo que va tratar a toda costa de defender esa designación”, concluyó. (Con información de Virginia Bautista)





