Tras haberse acostado a las cinco de la mañana, el español Rafael Nadal entrenó bajo un fortísimo sol en Flushing Meadows, antes de disfrutar de un rato de golf con su entrenador
NUEVA YORK.- Tras haberse acostado a las cinco de la mañana, el español Rafael Nadal entrenó bajo un fortísimo sol en Flushing Meadows, antes de disfrutar de un rato de golf con su entrenador.
A pesar de haber finalizado su partido de cuartos de final frente al local Mardy Fish a la 2:11 de la madrugada, el número uno del mundo se entrenó por espacio de una hora, entre las 14 y las 15 horas, con un tenista junior.
Nadal había anunciado ya de madrugada que dormiría ocho horas para reponerse de la trasnochada por jugar contra Fish.
Luego de la hora de práctica, el mallorquín tenía previsto retornar a Manhattan para realizar un paseo, pero cambió de planes al recibir una invitación para jugar al golf con su tío en una cancha privada cercana a Flushing Meadows.




