El juego ante Estados Unidos dejó claro que para competir hace falta equilibrar el nivel
La paliza de 55-0 que sufrió la Selección Mexicana de futbol americano juvenil fue un reflejo de la realidad del deporte de las tackleadas en nuestro país. Hay áreas de oportunidad en las que se debe trabajar y el nivel de los jugadores que hay aquí no está para competir con la élite de Estados Unidos.
El equipo que presentó el representativo estadunidense está conformado por jugadores de preparatoria que ya fueron reclutados por los mejores programas de universidades de la División I allá.
En México no se pusieron de acuerdo para conformar una representación con jugadores de todas las instituciones, aunque no hubiera hecho mucha diferencia si jugadores de uno de los mejores programas de futbol americano en México, el del ITESM, hubieran participado.
“Hubiera sido lo mismo con o sin, aunque sí hubiera sido una ayuda, obviamente. Sí tienen un gran nivel los de la Prepa Tec y los del Tec pero digo que no hubiera sido mucha diferencia”, dijo el linebacker José Miguel García, quien juega en Bucaneros de Satélite.
Para el coach Ernesto Alfaro, encargado del equipo nacional, el nivel de competencia al que pertenece nuestro país es distinto al que enfrentó con los estadunidenses.
“El nivel de México es División III, que es con la que siempre nos enfrentamos, y eso en Liga Mayor, aquí nuestros jugadores son de juvenil y de intermedia.”
Lo que deja de enseñanza también, es que hay que conformar un equipo con mejor desarrollo físico para futuras ediciones de torneos internacionales.
“Un aspecto que tenemos que trabajar mucho en México es el físico, no podemos venir a torneos sin un desarrollo atlético mejor”, aseguró Alfaro.





