Con esa premisa trabaja el grupo de búsqueda, trauma y rescate de la patrulla fronteriza de Estados Unidos
SAN ANTONIO, Texas.-Para Robert Harris, jefe de la patrulla fronteriza en Laredo "ningún ser humano debe morir en la frontera" y con esa premisa trabaja el Borstar; grupo de búsqueda, trauma y rescate de la patrulla fronteriza de Estados Unidos que cada año asiste a miles de migrantes dándoles agua o llevándolos al hospital más cercano para evitar que mueran deshidratados en la frontera.
"Hace 20 años, Gus de la Viña, era agente de la patrulla fronteriza y se encontró en el desierto a un niño migrante que estaba cansado y deshidratado y él le pidió que ayudara a su madre que estaba tirada en el calor del desierto, cuando el agente de la Viña llegó a donde estaba la madre del niño, la encontró muerta. Años después, de la Viña se convirtió en el jefe de la patrulla fronteriza y tenía muy claro que ninguna persona debía morir en el desierto, y años después fundó Borstar".
Esta fue la historia que Harris narró a los 21 miembros del Grupo Beta de rescate a migrangtes del Instituto Nacional de Migracion (INM) que este viernes se graduaron de un entrenamiento de dos semanas impartido por instructores de Borstar.
Luz María Cervin Sortres, coordinadora de delegaciones del INM dijo a los agentes que hoy se graduaron que tienen una enorme responsabilidad de aplicar sus conocimientos para salvar la vida de migrantes en las dos fronteras.
azc




